jueves, 27 de septiembre de 2018

PROPINA vs ECONOMÍA VARIABLE

La propina debería ser un gesto de agradecimiento, pero nunca jamás una imposición, casi empresarial, que supliera defectos pecuniarios y mantuviera una economía sumergida dirigida hacia la corrupción – Alfonso Campuzano

La propina para un español, dada la consecución de un sueldo mínimo interprofesional, es un agradecimiento muy particular a un servicio muy concreto, porque se supone que todo profesional ejerce lo mejor posible, y sin esperar nada a cambio como muestra de gratitud.


Y conviene recordar que la propina está arraigada en unas profesiones más que en otras, incluso en algunas es inconcebible como que, en ciertos países, lo consideran tal oprobio que inician una persecución hasta conseguir devolverla.


Es cierto que antes de los años ochenta había oficios, quizá por falta de regulación adecuada, como por ejemplo la hostelería, en que las familias vivían casi exclusivamente de las propinas, mientras que hoy día no tanto, salvo como algo  meramente extraordinario, y sin ser fundamental, a lo que nadie hace ascos, porque para eso está presente el sueldo mensual.


Sin embargo, traspasando la frontera española, en los oficios que no han conseguido un sueldo mínimo interprofesional medianamente digno, la propina trata de suplir los defectos, es decir, estipula una imposición con cargo al cliente, que no a la empresa, avalada por..., lo que supone un tanto por ciento más en la factura final de la consumición, muchísimas veces en desacuerdo con tal cantidad.


Tales propinas, si se piensa con detenimiento, no están al corriente con el correspondiente ministerio de Hacienda, lo que significa cruda y llanamente dinero black, da igual que sea poco, o muchos pocos, porque a la larga, se quiera reconocer o no, entran en el terreno resbaladizo de la corrupción.


Tanto se critica al reino de España por muchas cosas, quizá demasiadas, pero no precisamente por las propinas. Sin embargo, sí se mantienen obligatoriamente en casi todos los países europeos y americanos tal dinero negro generado, que compensa y, sobre todo, protege una economía sumergida.


Da lo mismo que sea un país primermundista que tercermundista, porque la exigencia es similar en cuanto uno se ausenta de España, con pelaje de turista, ya sea por vacaciones en cruceros, a playas, a visitar monumentos, o bien por motivos estrictamente laborales.


Otra cosa es la política que, sin ser reconocida como profesión, sus protagonistas pretenden que lo sea, agrandando los vicios intrínsecos que tiene la propina, es decir, añadir al sueldo una serie inacabada de beneficios, que no cotizan al ministerio de Hacienda y, menos aún, a la Seguridad Social, lo cual se traduce institucionalmente en dinero opaco e insolidario, encaminado hacia la corrupción.


He aquí la exposición de una serie de propinas, con o sin crisis, a las que tienen acceso Sus Señorías, y que no disfrutan las demás profesiones:
Asistentes personales, tan criticado a los funcionarios militares, tanto oficiales como jefes, en época dictatorial, hasta conseguir hacerlos desaparecer, aunque resucitados en la actual partitocracia;
Complementos remunerarios varios;
Cuotas mensuales gratis de los teléfonos celulares con wifi y de los fijos con fibra;
Alojamientos, sobre todo en hoteles de cinco estrellas, gran lujo, cuyo ejemplo más sangrante ha sido el de un diputado catalán, en un hotel madrileño situado frente al Congreso de los Diputados, en suite reservada con nombre propio durante 24 años, aunque utilizada aproximadamente 72 días al año.
Chóferes particulares;
Comidas de trabajo en restaurantes de postín;
Comisiones de duración interminable;
Computadoras y teléfonos celulares personales de última generación;
Despachos injustificables;
Dietas de todo tipo y condición;
Indemnizaciones postcargo público, que nunca jamás recibe un funcionario con plaza fija por oposición;
Pago de desplazamientos en taxi, kilometraje de automóvil propio; 
Pensiones estratosféricas, muy por encima de la máxima de los trabajadores que han cotizado toda su larga vida laboral;
Portavocías parlamentarias;
Secretarías;
Subvenciones estatales por grupo parlamentario;
Subvenciones por diputado;
Tarjetas de crédito personales;
Viajes, en clase de business, por tierra, mar y aire;
Vehículos del parque móvil, que tanto se censuró a oficiales y jefes militares, en época dictatorial, hasta hacerlos desaparecer.
Unas propinas que no cotizan lo que debieran, y que son pagadas con los impuestos de los exprimidos señores contribuyentes.

ALFONSO CAMPUZANO
         
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jueves, 20 de septiembre de 2018

RECICLA QUE ALGO QUEDA

El reciclado de residuos orgánicos e inorgánicos, desde siempre, ha sido una necesidad socio-sanitaria indispensable que ha evolucionado hasta convertirse en una industria – Alfonso Campuzano

Todos los ayuntamientos están obligados a recoger y reciclar los residuos en plantas adecuadas de tratamiento y eliminación. Por esta razón, las familias deben ceder graciosamente, a modo de gratis total, esta materia prima, sea orgánica o inorgánica, sin recibir a cambio un desembolso de las empresas de explotación privada.

                     Selección de residuos alimenticios para hacer compost y ser vendido
¿En qué partida presupuestaria consistorial se pueden leer los beneficios conseguidos por los ciudadanos en su ayuda al reciclado?

                 Empaquetado de papel y cartón  dispuesto ser vendido
En general los ciudadanos no tienen por qué conocer el circuito que emplean tales empresas ni siquiera conocer si hay libro de entregas, tanto de entradas como de salidas, incluso albaranes o recibos, mediante cuadrantes contables con el debe y el haber, en cuanto al transporte empleado.

                    Vidrio multicolor antes de sr seleccionado para ser vendido
Sorprende más aún que no se hable con diafanidad de esta labor socio-sanitaria, lo que indica cierta turbiedad, pues es casi imposible de creer que estas empresas privadas, y sus intermediarias, trabajen sin ánimo de lucro, cuando reciben subvenciones que salen de las tasas e impuestos.

                    Diferentes plásticos almacenados antes de ser vendidos
El Ayuntamiento de Valladolid, un suponer, dispone de una planta de reciclaje privada denominada Centro de Tratamiento de Residuos Urbanos, que anualmente mantiene con casi medio millón de euros pagado por los contribuyentes. O sea, el reciclaje de los multiresiduos supone un gasto para el ciudadano en lugar de ser un beneficio para él.

               Restos de calzado y material textil almacenados para ser vendidos
Dado que se sabe, por estudios más o menos recientes, que de un total de más de veintidós millones de toneladas, un ciudadano español genera más de media tonelada de materia prima residual al año de muy diversa condición.

                     Aceite vegetal para ser vendido 
Algunos ejemplos: restos alimenticios (más de 91 kilogramos por personas); cartón y papel (unos 30 kilogramos por persona); vidrio (unos 20 kilogramos/persona); plástico de procedencia animal, vegetal, sintético, éste con sus múltiples variedades, posiblemente más de medio millón, al menos así era en los años setenta, fundamentalmente derivados del petróleo, aunque también derivados del carbón, del gas natural (unos 14 kilogramos/persona); calzado a base de cuero, espuma, fibra, goma, y ropa, material textil (unos 10 kilogramos/persona); aceite de procedencia animal, mineral, vegetal (más de 3 kilogramos/persona); metales como acero, aluminio, cobre, estaño, hierro, magnesio, níquel, plomo, zinc (más de 2 kilogramos/persona); electrodomésticos (unos 2 kilogramos/persona); medicinas (unos 100 gramos/persona); etcétera. Es decir, cada ciudadano español genera 172 kilogramos de residuos anuales.

                     Metales que serán seleccionados para ser vendidos
Una vez clasificados todos los elementos se embalan para ser vendidos a otras empresas, nunca regalados, cuyo dinero resultante debería ingresar en las arcas municipales, momento en que sería pertinente, reducir los impuestos y tasas municipales, pues no se puede entender que reciclar sea un negocio sólo para ciertas empresas y un gasto para los contribuyentes.

                     Electrodomésticos antes de seleccionar las piezas que serán vendidas
Nuestros antepasados recientes, es decir, abuelos y padres, ya reciclaban lo más sencillo, por lo que recibían un módico  beneficio, aunque no supieran emplear esta palabra, en referencia a papel y cartón, así como al vidrio, incluso metales, porque lo restante, incluido lo alimenticio iban a parar al fuego de la cocina bilbaína.

                  Restos de medicinas
Sin embargo, los partidos políticos y las centrales sindicales, ya en el actual estado de partitocracia, generadora de nepotracia, que no democracia, ante tanta desidia como vertedero ilegal, se apropiaron de la idea en beneficio de empresas recicladoras.
Por ello, sería loable que cada familia exigiera lo que le corresponda por esos teóricos 172 kilogramos/persona/año de residuos aportados para que más de 10.000 empresas públicas, con gerencia privada, subvencionadas con dinero de los contribuyentes, sin recibir nada a cambio, ni siquiera una rebaja de los impuestos, no continúen haciendo patrimonio a costa de los contribuyentes.

ALFONSO CAMPUZANO
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lunes, 10 de septiembre de 2018

CARROCERÍA DE CICLISTA

Los ciclistas deberían ser visibles mediante potentes luces de situación e intermitentes, delanteras y traseras, diurnas y nocturnas, ropa y casco reflectantes, además de circular en fila de a uno – Alfonso Campuzano

Convendría que se pusiera coto a la sangría de accidentes viales, tanto profesionales como aficionados, tanto en ciudad como en carretera, mediante un análisis pormenorizado y serio, sobre el método de circulación empleado por los ciclistas, para mejorar la visibilidad del desplazamiento a pedales mediante un esfuerzo físico personal.
En principio, se supone que los propios ciclistas están capacitados para cuidarse a sí mismos. Sin embargo, para que los demás les cuiden y les mimen, deberían seguir las normas establecidas para circulación de cualquier vehículo de dos (motocicleta) o más ruedas (coche, camión) y ser cuanto más brillantes, mejor para conservar sus vidas.
Sin olvidar que la estabilidad de las dos ruedas de una bicicleta depende del esfuerzo físico que propulsan los miembros inferiores del ciclista, además de realizar quiebros insospechados, siempre es menor que la que proporciona una motocicleta impulsada por un motor.
No resulta suficientemente eficaz pretender que se endurezcan las penas por atropello a ciclistas, fundamentalmente en carretera; no es suficientemente eficaz invertir en la ampliación de los carriles-bici existentes –la percepción es de que son vías de circulación prácticamente vacías, la mayor parte de las veinticuatro horas al día–, y que tanto dinero cuesta al contribuyente.
Sin embargo, dado que las bicicletas no son sólo para el verano, sino para todo el año, los ciclistas deberían cooperar, además de respaldar las normas de tráfico vigentes, tanto en zonas urbanas como interurbanas; deberían circular obligatoriamente, y sin excepción, en fila de a uno, nunca jamás en grupo.
Las bicicletas deberían hacerse más visibles, pues su carrocería es el propio ciclista, ya que se las ve poco o nada, mediante potentes luces de situación e intermitentes, tanto en zona delantera como trasera, tanto diurnas como nocturnas.
Las bicicletas deberían ir provistas obligatoriamente de señal acústica, léase timbre, que brilla por su ausencia, con que adviertan de su presencia cercana, sobre todo al asustadizo y distraído peatón, cuando circulan incomprensiblemente por las aceras de las calles a velocidad endiablada.
Los ciclistas deberían portar ropa y casco reflectantes, tanto de día como de noche.
Los ciclistas deberían circular atentos a todo lo que ocurre a su alrededor, y nunca jamás distraídos, mientras juegan o leen noticias en el teléfono celular.

ALFONSO CAMPUZANO
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lunes, 30 de julio de 2018

MÉDICO DEL SIGLO XXI

Cuando una persona, visitada por infinidad de médicos, está desesperada, lo recomendable es que el médico comience de cero, porque durante el camino alguien ha olvidado el diagnóstico definitivo – Alfonso Campuzano 

El médico de familia, para evitar situaciones incómodas derivadas de la desmemoria, sobre todo histórica, ha nacido casi con los avances tecnológicos que le han ayudado a olvidar los orígenes del buen médico, aquél que con su ojo, llamado clínico, llegaba a hacer un diagnóstico diferencial cercano casi a la realidad.
Este conocimiento se iniciaba mediante los estudios en la Facultad de Medicina, cuando en España no pasaban de la docena, cuando obtenida la Licenciatura bajo el brazo se optaba por buscar una plaza en una ciudad, o más bien en un pueblo, donde ejercía como médico de cabecera, nunca mejor dicho; donde vivía y convivía con sus vecinos y, a la vez, posibles pacientes; donde la consulta se hacía mientras se saludaban, se daban los buenos días, las buenas tardes, o las buenas noches, en la calle, en el bar, o a la salida de la iglesia.
Muy pocos licenciados médicos optaban por hacer una especialidad hospitalaria, pues era el catedrático quien elegía a sus discípulos, mediante méritos académicos, sin el actual frío M.I.R., con cargo a los contribuyentes, que ni es interno ni es residente, porque no reside en el hospital, como lo hacen en los U.S.A.
Los medios técnicos con los que contaba el antiguo médico de cabecera era ínfimos, y nada sofisticados, pero sus sentidos del olfato, del oído, del tacto, de la vista, bien aplicados, aunque ya olvidados, le ayudaban en el desempeño de su profesión.
En lugares apartados de la civilización corriente tenía que ejercer de ginecólogo, de obstetra, de pediatra, de puericultor, de psiquiatra y, en ocasiones, de forense, si el asunto lo requería, en los casos que tuviera lugar algún accidente, sobre todo de tráfico, porque la comunidad se fiaba de su saber, que no de su sabiduría.
Las historias clínicas eran interminables, gracias al día a día, en las que no se echaba en falta la extensión en cuanto a la anamnesis con el pródromo, la etiología, la patogenia, la clínica con su sintomatología, la inspección, la exploración física, porque los cotilleos ayudaban a su construcción hasta llegar a un diagnóstico, incluso diferencial, que establecía un pronóstico y un tratamiento, ya fuera etiológico, patogénico, sintomático, de todas las enfermedades posibles con las que tenía que enfrentarse diariamente.
Tras escuchar atentamente, proseguía con la exploración física, comenzando por lo más evidente, es decir, con el órgano de la vista, evaluaba el color de la piel y de las mucosas, descubría particularidades y deformidades, mediante la inspección anatómica, tanto local como general, siempre bajo luz solar, y nunca jamás artificial.
Observaba la actitud estática en bipedestación, en sedestación, en decúbito lateral derecho e izquierdo, en decúbito prono y supino; las desviaciones corporales, tanto anteroposterior como lateral. Analizaba la actitud dinámica del paciente al desplazarse por si existía una inestabilidad, incluso una cojera, que debía saber distinguir si era de cadera, de rodilla, de tobillo, de pie, de dedo.
El olfato jugaba un papel importantísimo en el recorrido hacia el descubrimiento de enfermedades que se manifestaban bajo un olor característico del aliento o bien de las excreciones como el sudor, la orina, los excrementos, tratando de detectar diabetes, enfermedades mentales, fiebres tropicales, hepatopatías, infecciones.
Mediante el oído, utilizando antiguamente un estetoscopio rígido; hoy en día, un fonendoscopio de doble campana, para auscultar la sonoridad orgánica interna como los ruidos hidroaéreos del intestino, así como la respiración del pulmón, los latidos del corazón, los flujos de los vasos sanguíneos en sus recorridos por los miembros, que unido al esfigmomanómetro medía la tensión arterial bilateral.
Con la palpación corporal total, mediante el tacto, localizaba la existencia o no de masas cutáneas, incluso internas, se informaba sobre el aspecto, el dolor, la elasticidad, el grosor, la extensión, la hiperestesia, la humedad, la magnitud, la movilidad, la temperatura, el tamaño, la textura, el tono muscular. Además de la piel, las regiones ganglionares del cuello, de las axilas, de las ingles; los órganos de la región abdominal, sin olvidar las cavidades, tanto rectal como vaginal. Los pulsos carotídeos en el cuello; los pulsos humerales en ambos brazos y los radiales en ambas muñecas; los pulsos femorales en la raíz de ambos muslos, los poplíteos en ambas rodillas, los tibiales posteriores en ambos tobillos, los pedios en el dorso de ambos pies, siempre para comparar.
La percusión corporal, al golpear un dedo sobre otro, servía para delimitar los extremos las vísceras corporales, su magnitud, su solidez, además de revelar la existencia o no de algún fluido, fundamentalmente las zonas del abdomen y del tórax, apreciándose un sonido mate en órganos compactos y un sonido timpánico en órganos huecos.
Todo ello conllevaba a deducir, desde siempre, que para ejercer Medicina se exigía, desde el momento en que se pisaba la Facultad, vocación primordialmente –otra cosa es que se infravalorara, por desconocimiento–, seguida de experiencia en evolución, que incitaba a la formación continuada hacia en riguroso autoenriquecimiento.
Pero para hacer este tipo de historia clínica, hoy día, se necesita tiempo, y ganas, o viceversa, pese a haberlo aprendido durante los estudios académicos médicos, sin olvidar la tecnología complementaria, pero sólo complementaria, y no al revés.
Porque solicitar directamente una Resonancia Magnética Nuclear (R.M.N.), o bien una Tomografía Axial Computerizada (T.A.C.), sin explorar la zona supuestamente patológica, es como mirar directamente al microscopio sin haber sido visto, con el ojo desnudo, el material a estudiar: difícilmente se puede averiguar de qué se trata.
Porque actualmente, dada la estructura funcionarial, y la masificación, las prisas, al primar el tiempo sobre el buen hacer, la propuesta de ir directamente hacia el camino de la tecnología deshumanizada, que se va, casi inconscientemente, en la consulta médica, que ya no merece tal nombre al ser tan extractada, se inicia una carrera hacia los errores, incluso horrores de difícil solución.

ALFONSO CAMPUZANO
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viernes, 20 de julio de 2018

ETERNOS HEREDEROS

Los antepasados no necesitan ser juzgados de nuevo, sino que precisan ser desagraviados mediante el reconocimiento de sus hechos históricos – Alfonso Campuzano

Los actuales partidos políticos españoles, asienten o nieguen la evidencia, son herederos de aquellos que se conjuraron, incluso bostezando, para iniciar una tortuosa Transición, no tan maléfica cuando ya dura cuarenta años, y continúa evolucionando, pese a los agoreros de turno, que nunca faltan.
Unos partidos políticos que no han sabido ni saben explicar convenientemente a la sociedad actual, toda sin exclusión –se desconoce si lo sabrán explicar hasta que no lo intenten, que los tiempos que vivimos, acompañados de libertad de expresión, ante el inminente futuro neblinoso que se aproximaba para poder convivir dentro del espacio europeo, han sido consecuencia de la actitud premonitoria de unas lánguidas Cortes, llamadas franquistas.
Tales Cortes no tenían ninguna obligación política ni siquiera moral de seguir una hoja de ruta virtual, más o menos aceptada, aunque si adaptada a los tiempos; sin embargo, mediante un seppuku, se sacrificaron para poder alumbrar un horizonte elegido en el que se vislumbraba ya como una Partitocracia, que no una Democracia, logrando escribir una página memorable para la Memoria Histórica española.
No obstante, el camino recorrido hasta la fecha ha estado sembrado de socavones, difíciles de asimilar, protagonizados por partidos que eufóricamente se hacen llamar progresistas, aunque continúan estancados, mientras velan sus armas decimonónicas, mientras miran constantemente por el retrovisor, mientras recuerdan a cada instante cómo llevar a cabo su gran revancha cuando tienen mucho de qué olvidarse, mucho de qué avergonzarse, tanto de robos como de crímenes, sobre todo aquellos que vieron el cielo abierto para llevar a cabo su venganza vecinal sin que nadie lo impidiera.
Está en la Memoria Histórica, no reconocida, que atropellos se cometieron en ambos bandos durante la fratricida Guerra Civil, no podía ser de otro modo, nadie estuvo libre de pecado, sobresaliendo quienes actuaron con innegable fanatismo anticlerical, como incontestables ṭālibān –antes de que la sociedad española oyeran hablar de ellos–, destruyendo inmisericordemente gran parte de patrimonio cultural religioso de todos los españoles, mediante la crueldad, el fuego y el linchamiento. 
  Renegar de la Historia, fomentar su olvido, intentar reescribir el pasado en plan vengativo, es ideario de mezquino oscurantismo para con los antepasados, porque los fallos judiciales de épocas pasadas no se pueden reexaminar sectariamente ni mucho menos alterar e invalidar, nunca jamás, aunque se pretenda, sobre todo porque no tiene ningún valor actual, porque las acciones sociales que se juzgaron en su día han evolucionado, y en nada se parecen.
Los jueces, mediante la Ley de Memoria Histórica de 2007, están cambiando nombres de calles y avenidas, que sirve exclusivamente para que todos los contribuyentes paguen más impuestos y, sobre todo, los negocios que en ellas se encuentran, que es como dar patadas en su mismo culo o sobre el de los vecinos. 
Unos partidos políticos que, desde tiempo inmemorial, no han conseguido averiguar quienes continúan teledirigiendo los escatológicos intereses de la organización E.T.A., que rompió unilateralmente el pacto social de convivencia al nacer durante la Dictadura y ampliar sus instintos criminales durante la Partitocracia; que ha sido vencida; que no se ha rendido ante notario; que no ha entregado sus armas; que aún debe indemnizar a los familiares de sus víctimas con su esfuerzo físico.
Unos partidos políticos que han tolerado que no se haya reseteado, sino que, le han concedido permiso, mediante el buenismo políticamente correcto, para que se disfrace de cabeza visible, para que asalte instituciones con discursos revanchistas, para que maneje sus dictatoriales y minoritarios hilos hacia el resto de los españoles, postrados en genuflexión, mientras solicita privilegios sin mostrar signos de arrepentimiento, después de haber organizado tres mil seiscientos atentados; novecientos cincuenta y cinco asesinatos; dieciséis mil extorsiones; diez mil atracos; ochenta y seis secuestros; con un coste económico valorado en veinticinco mil millones de euros, y pagado con los impuestos de los contribuyentes españoles.
Unos partidos políticos que no han querido ni sabido gobernar para todos los españoles, sino que han sido tan intolerantes, que lo han hecho sólo para sus votantes, de ahí que el resto alternativamente se haya sentido excluido, pese a que se ha utilizado, y muy mal, la gestión del dinero público.
 Unos partidos políticos que se han alternado no sólo en el poder, sino también en los casos de corrupción como si se hubieran planteado una carrera deportiva irrefrenable sólo para llenar su faltriquera y disponer de un patrimonio económico particular que jamás habían soñado.
 Unos partidos políticos adictos a formar alianzas antinaturales con unos partidos incompetentes para poder conservar la llave del poder. Por tanto, todos, absolutamente todos, sin excepción, deben pedir perdón a los españoles por su irresponsabilidad durante la Transición.

ALFONSO CAMPUZANO
      
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jueves, 12 de julio de 2018

ANTE UN VIAJE INTERGALÁCTICO

Todas las especies, moradoras del planeta azul, sobreviven si logran adaptarse, lo mismo que cuando intenten dar el salto hacia el espacio vacío intergaláctico – Alfonso Campuzano

Al hilo de que la investigadora bioquímica, y astronauta jefa de la NASA, Peggy Annette Whitson, en junio de 2018, ha anunciado su retirada, siendo la mujer astronauta estadounidense más experimentada, en cuanto a tiempo, que ha estado en órbita, exactamente 665 días, 22 horas y 22 minutos, desde su primera misión en 2002, he revisado mis apuntes de hace una treintena de años.

Peggy Annette Whitson (09/02/1960–)

Dado que las especies terrestres vivas no están adaptadas para vivir en el espacio, todo astronauta/cosmonauta/taikonauta, dependiendo de su genética, sufre un deterioro fisiológico corporal, en mayor o menor intensidad, casi irreversible, derivado de la prolongación de su estancia en ausencia de gravedad y del bombardeo de rayos cósmicos que recibe.
Hasta ahora, las estancias espaciales han sido variables, y como máximo, a una distancia de unos cuatrocientos kilómetros alejados del planeta azul, por tanto, las conclusiones no pueden ser definitivas, sino que estarán expuestas a cambios aún más drásticos, según los parámetros terrestres conocidos, que no los galácticos desconocidos.  
La acción protectora del campo magnético terrestre, ante las radiaciones cósmicas, por mucho escudo protector con que haya sido acondicionada la nave espacial, desaparece a medida que se aleja del planeta azul, terminando por perjudicar a todos los órganos y sistemas corporales conocidos en el ambiente terrestre.
El sistema nervioso central sufre alteraciones, debido al deterioro neuronal, que pueden llegar a ser permanente, que afectan a la capacidad cognitiva con manifestaciones de pérdida de atención, de conciencia, de memoria, de orientación, de tiempo, así como de ansiedad, de cefaleas, de confusión, de delirios, de derrames cerebrales, de mareos.
En el corazón, debido al desuso, a la menor resistencia, a la menor acción de la gravedad, se aprecia una aceleración cardíaca, llamada taquicardia; así como una amiotrofia o debilitamiento muscular; una variación del ritmo, llamada arritmias; un aumento de la tensión sanguínea, llamada hipertensión; un detrimento del volumen sanguíneo.

Estación Espacial Internacional, ISS, a más de 400 km. del planeta azul.

En el sistema auditivo se distinguen anomalías en la apreciación, tanto de la estabilización como del incremento de la velocidad y del desnivel.
Al regresar a la superficie terrestre existe una dificultad para mantener el tronco en la posición enhiesta.
La fertilidad del aparato reproductor, en referencia tanto a los espermatozoides masculinos como a los óvulos femeninos, según los parámetros terrestres, parece amenazada, aunque posiblemente no tanto si se mira con la perspectiva de que se puedan desarrollar nuevas variables, incluso estructuras diferentes, ideales para viajar en el espacio.
Al analizar la orina, se detecta un exceso excretor del ión calcio, llamado hipercalciuria, que puede llegar a ser de hasta un sesenta por ciento más de lo habitual, procedente fundamentalmente de la masa ósea, pudiendo originar una calculosis renal.
En la radiografía del aparato locomotor se lee una disminución del entramado trabecular óseo, llamado osteopenia, que puede llegar a ser de hasta un veinte por ciento, teniendo como consecuencia fracturas por stress.
En la sangre se identifica una destrucción de los glóbulos rojos o hematíes, que provoca una anemia, mientras se ralentiza la producción de los mismos en la médula ósea. Además, surge una disminución de los linfocitos, que causa un linfopenia, a costa de los linfocitos, llamados T, que afecta al sistema inmunitario, ocasionando una inmunodeficiencia adquirida.
En el trayecto gastrointestinal se muestran alteraciones en los fermentos de asimilación, acompañadas de dolor, de náuseas, de vahídos.


                                                  Estación Espacial Internacional, ISS, a más de 400 km. del planeta azul.

Estos síntomas nunca aparecen de golpe, sino que lo hacen paulatinamente, y no todos. La especie humana, con la exposición a estos cambios fisiológicos, ante un largo viaje cósmico, tendría que conseguir adaptarse lo mejor posible. De hecho, está intentando una adaptación que puede variar en el tiempo, porque si, hasta ahora, la barrera ha estado en unos 665 días discontinuos, aún faltan para saber a qué se atienen los viajeros futuros, como mínimo, unos 250 días más, si se pretende viajar al planeta Marte, por ejemplo, estar seis meses y regresar.
Quizá, para navegar en el espacio, estos cambios en las variables terrestres no tenga la más mínima importancia, aunque sí para vivir en el medio terrestre, lo que significa que su cuerpo, y su mente, nunca jamás volvería a ser como se conoce a sí misma la especie humana, sino que germinaría otro tipo de especie, que evolucionaría en alguna otra parte de la amplísima galaxia, que muy posiblemente no regresaría, que habría iniciado una conquista espacial por su cuenta y riesgo.

ALFONSO CAMPUZANO
            
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lunes, 9 de abril de 2018

CARTA ABIERTA A KATARINA BARLEY, ministra de Justicia alemana

La soberbia, el egoísmo, la ineducación, campean a sus anchas por los campos europeos, acompañados del buenismo, del bienquedismo, del buenrrollismo políticamente correctos – Alfonso Campuzano



El juez provinciano de Schleswig-Holstein, que desconoce totalmente la vida política española y la insidiosa violencia del Golpe de Estado civil que se ha vivido durante largos años, y que aún se vive, en la región catalana, supuestamente se ha extralimitado en sus funciones, se ha permitido el lujo de no aceptar las leyes españolas y de interpretarlas torticeramente, sin haber leído un sólo folio de una instrucción judicial que dura más de cinco meses, además de no se haber callejeado por poblaciones catalanes para emitir un juicio ponderado.
Asimismo, con su falta de respeto a la Constitución española y a las leyes emanadas de la misma, con su falta de empatía, debería explicar razonadamente por qué no ha aceptado la euroorden, que rige entre los miembros de la unidad Europea (UE), tal y como fue emitida, supuestamente mal traducida, del juez del Tribunal Supremo al que ha desprestigiado urbi et orbi, que debía haberse inhibido y entregado al rebelde Puigdemont, prófugo de la Justicia española, al que ya ha sido juzgado en Alemania, por un grado de rebelión diferente, antes de haberlo sido en España.
Como ejemplo de su doble vara de medir he aquí un enlace:
 Extracto del artículo del artículo de Francisco Sosa Wagner: "El horror de Schleswig-Holstein"

Quizás el Gobierno español debería llamar a consultas a la embajadora española en Alemania, María Victoria Morera Villuendas, porque reprochar y tachar de desafortunada su comunicación, por parte del ministro de Asuntos Exteriores, don Alfonso Dastis, da vergüenza ajena, al ser diplomáticamente insuficiente.
La UE, gracias a ciertas personas, tras su reprobable afirmación, como ministra de Justicia alemana, que no reconoce más leyes que las que su propio país, tiene un problema, es un bluff.
Se necesita más cultura, más información, más traducción.
Se recomienda aterrizar y rectificar el supuesto error jurídico.
Se aconseja no juzgar sin estar evidentemente bien informado, no obstruir ni interrumpir, sino dejar hacer a la Justicia española.

ALFONSO CAMPUZANO
           
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