jueves, 25 de abril de 2019

FÁRMACOS IMPRECISOS

La búsqueda de la salud es un derecho, que nada tiene que ver con los juegos de azar, otra cosa es dar con ella – Alfonso Campuzano

Menos mal que los fármacos denominados vulgarmente vacunas no se expenden con denominación de marca blanca ni como medicamentos genéricos –por ahora, y se desconoce cuánto tiempo durará–, si no la especie humana, en ciertos territorios adictos a esta barbaridad farmacéutica, que bastantes años dura, se enteraría de la cruel realidad sanitaria a la que está expuesta.
Toda aquella persona que no se vacuna por repudio a la prevención, o se vacuna a destiempo, irremediablemente pone en riesgo catastrófico la vida de sus congéneres, que puede llegar a ser letal –unos tres millones de muertes anuales–, ya sea en la familia, en la guardería, en el trabajo, en el país acogedor de los ilegales inmigrantes & refugiados, porque no se trata de una vulneración del derecho a la libertad ideológica individual, sino de un derecho a la defensa de la salud del entorno social circundante.
Cuando se lee, o escucha, algo relacionado con medicamentos denominados por el principio activo –genéricos, marca white–, todo se resume en que con ellos se genera un ahorro que permite mantener la sostenibilidad del sistema sanitario –sin pensar que, para sostener a todos los políticos, los contribuyentes deberían ahorrase la mitad de todos ellos–, cuando lo más importante, desde el punto de vista profesional médico, para no desequilibrar el binomio salud-enfermedad, no es ahorrar en medios, sino prevenir utilizando los mejores posibles hasta conseguir la curación de cualquier enfermedad.
Un medicamento antibiótico genérico tarda en abolir la infección muchísimo más tiempo que uno de firma, con lo que se traduce en perdidas económicas por bajas laborales. Quizá no sea como cuentan, aunque sus cuentas sí que cuenten a final de mes, es decir, se ahorra el chocolate del loro de un departamento ministerial, mientras que el gasto aumenta en otro, y de qué manera. La experiencia así lo dicta, incluso en experiencia propia. En cuanto a los medicamentos ansiolíticos genéricos se ha comprobado que tampoco consiguen controlar el problema en el tiempo mínimo deseable.
El Gobierno alternante, al ser intervencionista en todos los productos farmacéuticos –decreta el precio y, por tanto, el IVA–, sin importarle la composición de los medicamentos genéricos –que varían a la baja, en cuanto a la miliequivalencia del principio activo original, a la dosis, a la forma farmacéutica–, respecto a los medicamentos de marca, de ahí que sean más baratos, independientemente de que ya no tengan que pagar royalties, consiguiendo un beneficio económico proporcional, de manera que, en el resultado final, se trata de un atentado contra la salud en el que pierde el paciente consumidor.
La otra cara de la moneda es que los profesionales, por imperativo autoritario, sienten el aliento en el cogote cuando no recetan productos farmacéuticos genéricos, de manera que prefieren enviar a los pacientes a la Clínica de Dolor, donde el gasto está controlado, pero la eficacia no. Y, de paso, como teóricamente, los pacientes son de edad superior a sesenta años, motivo más que suficiente y adecuado para dormirlos. En cambio, si los recetan su sueldo anual aumenta en incentivos. Una situación sanitaria que ya se ha dado en llamar la dictadura de genéricos.
Y, ¿qué decir de los anuncios de fármacos, no subvencionados por la Sanidad?, pues que, a ciertas horas, ocupan más del 80% del espacio dedicado a ellos en todas las televisiones.
Pero se sigue insistiendo en lo barato cuando, a la larga, resulta caro, y más en Medicina, aunque pocos se lo crean. La calidad, la eficacia, la seguridad, de los tratamientos jamás puede llegar de la mano de los medicamentos genéricos, de las marcas white, porque la búsqueda de la salud no es un juego de azar.

ALFONSO CAMPUZANO

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miércoles, 17 de abril de 2019

ETIOLOGÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO (III)

Toda información de crecimiento tecnológico exponencial se presta al alarmismo, aunque sin poner los medios adecuados para atajar todas y cada una de las causas – Alfonso Campuzano

El cambio climático, ya sea natural o artificial, está supeditado, quiérase o no, a  los políticos alternantes que siguen las directrices de la lucha por el poder, polarizándose entre el odio y la alianza, entre los diferentes combustibles, teniendo como intermediario a la industria fabricante de herramientas, aparatos, sobre todo de vehículos, tanto de tierra como de aire y mar.
Hay que tener en cuenta que a los gobiernos de más de la mitad de la población mundial les preocupa muy poco el estado climático terrestre que exponen los dirigentes del resto del planeta azul, ya que sus preocupaciones acuciantes son otras, especialmente la hambruna.
Pero se debe tener mucho cuidado con tanto pesimismo a flor de piel, no vaya a ser que globalmente se enfríe mediante una pasada de frenada, por la que, en vez de continuar incrementando la temperatura, conseguirá degradarla, ya que se hacen poco caso de las normas aparentemente antojadizas, aunque legales, de la propia Naturaleza por lo que se puede caer en el error.
Una reflexión aparte merece el destino del diez por ciento de la producción mundial de petróleo –seis millones de barriles diarios, es decir, un millón de litros– que genera plástico en sus múltiples variedades, de manera que más del noventa por ciento que llega a los océanos procede de los ríos, sobre todo de diez, de los cuales ocho están en Asia –seis en China y dos en India– y dos en África.
Así que de nada servirá que los parlamentarios de la UE –buenistas, farisaicos, desinformados–, restrinjan el consumo de plástico, pese a que la producción continuará al ritmo actual, porque seguirá desembocando en los océanos.
A pesar de la desventaja de no disponer de suficientes estaciones de medición de temperatura repartidas por toda superficie terrestre, parece ser que, desde 1881 hasta 2010, la temperatura global media se ha elevado de 13,68°C a 14,47°C. Quiérese decir que la elevación en los últimos 129 años ha sido de 0,79°C. Es decir, ni tan siquiera ha llegado a un grado. No obstante, ¿es para alarmarse o es que intentan atemorizar con una media de 14°C, una temperatura que se considera fresca, ni fría ni caliente?
Gráfico de WWM
Desde hace cuatro mil quinientos millones de años, el planeta azul no existe para tener in aeternam las mismas especies, sino que, a través de los milenios, unas han desaparecido mientras que otras han aparecido, sin más. ¿Ha ocurrido alguna interferencia reseñable en la evolución de la vida al haber desaparecido miles de especies en las diferentes extinciones masivas que ha padecido? Por otra parte, cada año, se descubren miles de especies, incluso se creía que algunas habían desaparecido totalmente.
Ridículo es que, porque haya tecnología innovadora punta, se pretenda conservar y proteger especies en peligro de extinción, un hecho que va contra de las leyes de la propia naturaleza, cuando lo que prima es que sobrevivan los más fuertes, y sin ayuda.
Personas consecuentes manifiestan que no tienen la solución para la época de calentura, mientras que bastantes ignaros presumen de que sí. Allá ellos, y todos, porque tras una explosión de calor, vía natural, sobreviene una implosión de frío.

ALFONSO CAMPUZANO
  


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miércoles, 10 de abril de 2019

ETIOLOGÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO (II)

El planeta azul es tan autosuficiente y está tan autoabastecido que no necesita que los humanos le dicten leyes que no sean las suyas propias – Alfonso Campuzano

El planeta azul, debido a su configuración intrínsecamente esférica, está sometido a múltiples procesos cíclicos de destrucción y renovación, calentamiento y enfriamiento, más o menos globales, fundamentalmente territoriales, tras los cuales el clima siempre ha sido discrepante, sin necesidad alguna de que lo ayuden, pues se basta él sólo.
Cuando la zona habitable se hace inhóspita es hora de cambiar de parroquia, sin esperar asistencia y sin pensar en que la evolución retroceda, porque lo más usual es que acelere. La conclusión ante todo cambio, el que sea, es que surge una adaptación, y quien no se adapta fenece.
Las causas exógenas que pueden influir en el cambio climático terrestre, tanto naturales como artificiales, figuran:
Entre las causas de origen natural, casi siempre inevitables están:
1–La traslación del planeta azul en su recorrido por la Vía Láctea y, a su vez, por las regiones galácticas.
2–La eficacia solar dinámica afecta, al variar aproximadamente en cada década, entre una baja actividad solar, llamada mínimo solar, y una alta actividad solar, llamada máximo solar.
3–El impacto de meteoritos/asteroides perdidos, procedentes de las profundidades del espacio sideral, sobre las superficies terrestre y acuática.
Entre las causas de origen artificial, casi siempre evitables, están:
1–La chatarra espacial que, a modo de escudo protector, flota entre 160 y 36.000 km. de altitud, desde 1957, formada por cerca de veinte mil fragmentos en desuso de cohetes, satélites, del tamaño de una pelota; medio millón del tamaño de una canica; millones aún más pequeños, que suman unas treinta toneladas, y viajando a 28.000 km./h.
2–La peligrosidad tóxica de los gases aumenta cuando varios se reúnen zonalmente. El dióxido de carbono (CO2) –tan vilipendiado por ciertos gobiernos ignaros et al.–, imprescindible para que la vida exista; indispensable como fuente de supervivencia para la fotosíntesis de las especies vegetales; localizado en aguas subterráneas, aguas termales, atmósfera terrestre, glaciares, géiseres, lagos, mares, ríos, rocas carbonatadas, volcanes. Se origina durante la respiración de animales y humanos; la fermentación orgánica; la combustión de carbón, de madera, de petróleo y derivados. Se utiliza para la elaboración industrial de bebidas efervescentes. Y, gracias a él, según la NASA, el planeta azul es más verde que hace veinte años.
Sensor Modis para la NASA
El monóxido de carbono (CO), es un gas mortal para todo ser vivo, producido por la combustión de carbón, de madera, de petróleo y derivados.
El óxido nitroso (N2O), es un gas hilarante, con efecto anestésico, muy utilizado en la industria automovilística convencional.
El metano (CH4), es un gas explosivo, incoloro, inflamable, inodoro, insoluble en agua. Se manifiesta como resultado de la putrefacción orgánica.
Los hidrofluorocarburos (HFC), gases incoloros, inodoros, extraídos de la industria, utilizados en frigoríficos, en aire acondicionado, como elemento motriz en pulverizadores y disolventes. 
El amoniaco (NH3), es un gas corrosivo, incoloro, repulsivo, temible. Se produce igual cantidad por la naturaleza (animales, microorganismos, vegetales) que por la industria agrícola, farmacéutica, limpieza. 
3–Los cataclismos provocados tales como puedan ser los incendios intencionados e incontrolados.
4–Las guerras territoriales interminables.
Es tal la implicación de los gases en el desarrollo vital del planeta azul que sería casi imposible prescindir de ellos en la agricultura, en la construcción, en la electricidad –nuclear, eólica, carbón, hidráulica, gas natural, solar–, en la ganadería, en la industria, en el transporte.
Y es que disminuyendo, o clausurando, la producción de tales gases, a la vez que impidiendo el consumo de combustibles fósiles, sin un plan hidrológico consecuente tras haber sido derogado el 21 de abril de 2004, es difícil de entender cómo se va a hacer frente al inconmensurable aumento de gasto eléctrico, en vehículos, como poco, triplemente más caros, tal y como se pretende.
¿Suprimiendo los gases de la atmósfera, básicamente el dióxido de carbono, sin actuar adecuadamente sobre el resto de las causas, tanto endógenas como exógenas, se conseguiría revertir el alarmismo generado por un calentamiento territorial, que no global?

ALFONSO CAMPUZANO
            
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miércoles, 27 de marzo de 2019

ETIOLOGÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO (I)

El clima del planeta azul no depende de un sólo factor, sino de variadas causas endógenas, vía natural, y exógenas, tanto naturales como artificiales – Alfonso Campuzano 

La ciencia climática, como todas las ciencias, no es enteramente exacta, porque los parámetros que debe analizar, casi cada segundo, en múltiples ecosistemas y microclimas, en los que interactúan, tanto en la tierra como en el agua, sin olvidar la atmósfera, son variables a tener en cuenta, pues dependen de causas exógenas y endógenas, cuando ni siquiera existen suficientes estaciones de medición de temperatura repartidas por toda superficie terrestre del planeta azul.
Entre las causas endógenas, naturales y casi inevitables, que pueden hacer cambiar el clima, tanto para calentar como para enfriar, figuran: 
1–La energía de la naturaleza terrestre, evidenciada como cataclismo natural, con los movimientos continuos de las placas tectónicas –causantes de terremotos y maremotos–, que desplazan los continentes, que equilibran el volumen de masa terrestre; que transforman lentamente la orografía del terreno, y el de la masa acuática, mediante las corrientes marinas y los flujos oceánicos; que interactúan con los cambios atmosféricos, causando un desorden dinámico, incluso cósmico, hecho que da lugar a tierras bajas/sumergidas y a tierras altas/emergidas.
2–El eje terrestre imaginario, muy sensible e inestable, sedesplaza a un ritmo medio anual de unos 20 centímetros, por lo que actualmente está pasando de ser polar a ser ecuatorial, intentando nivelar y estabilizar la masa alterada que reparta el volumen terrestre, con el resultado de la consiguiente variación rotatoria hacia una aceleración en su velocidad espacial, lo que conlleva a una traslación del Polo norte magnético. La inversión de los polos puede durar cientos/miles de años, tantos como cualquier cambio climático.
¿Es el cambio climático quien acelera el desvío del eje de rotación terrestre o, más bien, es el desvío del eje de rotación terrestre quien acelera el cambio climático?
 World Data Center for Magnetism/Kyoto University                                  
NASA/JPL-Caltech
3–La variación de la velocidad de rotación del planeta azul, así como su eje, es incesante, desde el comienzo de los tiempos, a lo largo de milenios, como fruto que arrastra cualquier modificación en los flujos meteorológicos, tales como la circulación de masas de aire, y en la energía marina como fuente de la circulación del volumen de agua.
4–El dinamismo complementario de los océanos glaciares Ártico y Antártico: el primero, actualmente se descongela, mientras aumenta la capa de ozono (O3) y el segundo, se congela, mientras disminuye la capa de ozono (O3). Cuando se derrita el hielo, acumulado en las cordilleras montañosas, evacuará a los océanos mediante los ríos lo cual cambiará el índice salino sin que se sepa qué consecuencias acarreará. Se supone que se alterará la cadena alimenticia marina; la acidificación, la densidad y la temperatura del agua; las corrientes oceánicas; el nivel del mar; la meteorología provocará tormentas más potentes. Porque el famoso agujero de la capa de ozono –del que tanto se habló y se ha dejado de hablar–, tal y como se destruye, se regenera.
5–El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur o E.N.O.S. (El Niño-Southern Oscillation o E.N.S.O.), provoca un calentamiento anómalo, discontinuo, inestable, tanto acuático como atmosférico, de la zona ecuatorial oriental del océano Pacífico cada cierto tiempo.
6–La actividad volcánica, persistente desde la noche de los tiempos, que expulsa lava y nubes de gases ardientes, que extingue flora y fauna, terrestre y marítima, que causa mortandad.
7–El enfriamiento del núcleo terrestre puede provocar una posible pérdida del campo magnético, que desencadene un fuerte viento solar, que favorezca el barrido de la atmósfera y desnude la superficie, según la teoría de Bruce Jakosky.
Estos factores, y quizás alguno más, sirven de muestra para que nadie se obstine en echar toda la culpa a los llamados gases invernadero cuando lo desconocido como esto, sin haber tenido suficiente tiempo para analizarlo, no se tiene la más mínima idea de cómo atacarlo para encontrar alguna solución viable.
¿Suprimiendo de la atmósfera el dióxido de carbono, sin actuar sobre el resto de las siete causas endógenas, ya expuestas, se conseguiría revertir el calentamiento territorial, que no global? Porque lo que está medianamente claro, como ha sucedido desde siempre, es que tras el calor sucede el frío y consecuentemente el calor.
Se intenta usar el calentamiento planetario como entretenimiento social dictado y subvencionado que sirve como coartada para aumentar los impuestos de los contribuyentes, normas autocráticas, conservadurismo; incluso con ayuda de multinacionales que, sin esfuerzo y ante esta bicoca puesta en sus manos, aumentarán su fortuna.
¿Quién será capaz de controlar la energía de la naturaleza, el desplazamiento de los ejes terrestre y magnético, la variación de la velocidad de rotación planetaria, el dinamismo de los océanos glaciares, el fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur, el nuevo curso de la corriente del golfo, que derrite el hielo Ártico, la actividad volcánica, el enfriamiento del núcleo terrestre?
Pero cuidado con tanto alarmismo, no vayamos a enfriarnos con una pasada de frenada.

ALFONSO CAMPUZANO
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martes, 12 de marzo de 2019

INMIGRACIÓN ILEGAL vs PENSIONES

El pelelismo políticamente correcto consiste en airear publicidad migratoria sesgada que perjudica al bien común social y, por supuesto, a las pensiones de jubilación de los contribuyentes – Alfonso Campuzano

Toda desbandada emigratoria, por una parte, es la viva imagen traducida de una pésima gestión gubernativa y, por otra, de una unión deficiente, incluso inconsciente, con el objetivo de eliminar trabas gubernativas autárquicas, idéntica a toda burbuja inmigratoria ilegal entregada a cualquier país receptor.
Tanto un Gobierno como otro son responsables inexcusables de todo lo que ocurra con los gobernados –acostumbrado a utilizar como rehenes a los contribuyentes, sin que reclamen nada– ya que, en lugar de crear empleo competitivo, su obsesión es dedicarse a ampliar faltriquera y patrimonio personales, mientras la juventud –maltratada por su infame gestión económica–, harta de intentar cambiar gobiernos, toma la decisión de emigrar.
Cuando se ven tantos inmigrantes menores no acompañados se puede llegar a pensar que sus padres los utilizan de avanzadilla, a modo de maltrato, como escudos humanos, con el propósito de reagruparse en el país acogedor y paternalista de turno.
Si los políticos no hubieran dado publicidad de medidas –sociales descontroladas, trastornadas, descerebradas–, de máxima atracción mediante la distribución de impuestos, casi esquilmatorios, a favor de inmigrantes ilegales & refugiados que, aumentan, año tras año, gracias a cualquier Gobierno de alterne, que una vez ambientados­­ –que no integrados–, son capaces de manifestar que, con la pensión no contributiva y múltiples subvenciones familiares que reciben –a cambio de ninguna contraprestación–, no es necesario trabajar, porque disponen de lo suficiente para vivir, mientras que las familias españolas trabajadoras no llegan a cobrar ni de lejos esas cantidades mensuales e indefinidas.
Cuando un político –cientos– no sabe gestionar, no hace nada porque el país prospere, salvo que descienda sin derecho a frenada por la pendiente de la bancarrota, debe dimitir inmediatamente, o ser cesado, y ser sustituido por una persona responsable que no destroce la colectividad.
De nada sirve endurecer las jubilaciones, incluso anticipadas, con una mayor cotización y una extensión del periodo de cómputo de años de vida laboral para cuadrar el cálculo definitivo de las pensiones, porque el coste de un inmigrante ilegal & refugiado supone a los contribuyentes españoles más de 6.000€/mes, cuando el sueldo mínimo interprofesional es de 900€/mes. Este timo presupuestario –que no es infinito, que tiene un límite y fondo– constituye un despilfarro tan inconcebible que se agota sin remedio.
Desde el punto de vista interventor, la gestión es pésima cuando se observa abundante fraude –irresponsabilidad administrativa, picaresca cultural–, en referencia a Servicios Sociales totalmente gratis e inmediatos –escolaridad, comedor público, renta de alquiler de domicilio, agua, electricidad, calefacción, teléfono e internet, bono de comida en supermercado, pañales, papillas, cochecito y/o silla del bebé, atención médica, medicamentos, prestaciones de ortopedia, piscina, además de recibir pensiones no contributivas, extraídas de la Caja/Hucha de la Seguridad Social, y un largo etcétera– sin aportar trabajo ni cotización, mientras que el español, trabaje o no, nunca disfruta de estos beneficios porque es ninguneado, además de tener que hacer frente a hipotecas para acceder una vivienda digna –cuyos intereses bancarios se llevan el sueldo y la vida, y que, a veces, finalizan en desahucios injustos–, por no hablar de alquileres desorbitados.
Así que el futuro de las pensiones de los españoles, que cotizan mensualmente para poder recibir, una vez jubilados, catorce pagas mensuales, está virtualmente en el alero por desidia gubernamental.
Lo moralmente razonable, social y administrativamente hablando, sería revisar, reformar, rectificar todo lo referente a la inmigración para que fuera enteramente legal y coordinada con los puestos de trabajo que un territorio pueda ofrecer, pagara sus impuestos, incluso superiores a los oriundos con vistas a su futura pensión, porque lo demás es marear la perdiz, así como acentuar un discurso político puro y duro demagógico, como es costumbre.

ALFONSO CAMPUZANO
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lunes, 4 de febrero de 2019

ALZAMIENTOS CATALANES

Los caprichosos alzamientos catalanes, sofocados urgentemente excepto el último (2017), cuyo desenlace se prevé sinuoso, han tenido lugar bajo el consentimiento del Gobierno de alterne – Alfonso Campuzano

La región catalana, en los últimos trescientos años, y hasta el momento –menos mal que infructuosamente–, ha proclamado su independencia en cinco ocasiones, aduciendo que la Organización de Naciones Unidas (O.N.U.) propugna el derecho a la autodeterminación de todas las colonias, pese a que nunca jamás ha disfrutado del tal status, y pese a que su lengua madre derive –quizá sin demasiada equivocación– del dialecto provenzal del idioma occitano del sureste francés.
Los cuatro primeros intentos independentistas –durante los años 1641, 1873, 1931, 1934– duraron aproximadamente, en su conjunto, unos 11 días y 10 horas. Repartidos en 6 días, 2 días, 3 días, 10 horas, respectivamente, lo que resalta una figura obsesiva –abanderada por determinados políticos–, digna de ser estudiada en cualquier cátedra de Psiquiatría.

 
Declaración republicana de Estado de Guerra en 1934

Sin embargo, el reciente quinto, pese a no ser reconocido ni tan siquiera conseguido, gracias a un lento y pesaroso golpe de Estado civil –preparado a voces desde antes de noviembre de 2014–, iniciado en octubre de 2017, aún sin abortar ni desmantelar ejemplarmente por el connivente, melindroso, torpísimo, Gobierno español de alterne, está siendo mantenido y financiado económicamente sin que se sepa a estas alturas del bárbaro evento qué futuro se prevé.
Porque los diferentes gobiernos españoles de alterne de los últimos cuarenta años, –presididos por Felipe González (13 años de PSOE), José María Aznar (8 años de PP), José Luis Rodríguez Zapatero (7 años de PSOE), Mariano Rajoy (6 años de PP), Pedro Sánchez (PSOE)– son responsables directos de no haber aplicado con sagacidad la Constitución’78; son responsables directos de no haber sabido controlar eficaz y contundentemente a los políticos desleales de la región catalana; son responsables directos de haber consentido la desafección social que ha conducido al actual intento de independentismo; son responsables directos de creer que engrilletaban a entidades –mediante macrosubvenciones y macroinversiones exigidas– cuando lo que generaban era el engorde patrimonial de faltriqueras de políticos –con nombres y apellidos–, que se han dejado querer, mientras que el resto de la sociedad, convenientemente sedada –alguna parte hasta anestesiada–, ha tardado en despertar y comprobar que se trata de robar una parcela del territorio español que constitucionalmente es un proindiviso, una copropiedad, una comunidad de bienes.
Durante el desacato de una parte de la sociedad catalana se han observado imágenes de una nueva forma de maltrato familiar al protegerse –durante manifestaciones y enfrentamientos con la policía–, ciertos padres con los escudos humanos de sus propios hijos.  
El cuerpo policial –transferido por el ex presidente José María Aznar, llamado Mozos de Escuadra, cercano a los veinte mil, pagado por los contribuyentes–, se ha convertido en una guardia pretoriana, ambigua, desleal con la legalidad vigente del Estado español, debería ser cesado y disuelto, lo antes posible, por evidente sedición, por golpistas.  
Habría que recordar que los responsables del golpe de Estado militar del 23-F (1981) fueron juzgados y condenados. Sin embargo, los responsables del actual golpe de Estado civil mantienen un litigio político a favor del diálogo –con los golpistas es letal dialogar–, en lugar de aplicar irrebatiblemente la ley, porque hay miedo a poner en marcha la aplicación de la Carta Magna en cuanto al artículo 155 y/o, en caso de que no guste, el artículo 8, además de los diferentes Códigos.

ALFONSO CAMPUZANO
            
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jueves, 24 de enero de 2019

PEGOTES LEGITIMADOS

El sueño político ha durado cuarenta años para los optimistas constitucionalistas, mientras que trescientos años para los pesimistas independentistas, y continúa – Alfonso Campuzano

Desde hace tiempo, quizá más de una generación, existe una corriente, casi habitual, en que la ideología  izquierdoide –tan anormalmente elástica, tan potencialmente osada ante profanos–, que domina el ambiente social a base de consentimientos y risas de interesados que sorprenden, porque supone, y así lo hace saber con sus imposiciones, sobre lo que es bueno o malo, como si todo lo demás –a ambos lados del arco–, fuera perjudicial, mientras pondera que lo suyo es beneficioso, sin que nadie se haya atrevido a señalarle que sus propósitos no son solventes, según lo muestra y demuestra la Historia Universal, sino que son frivolidades, tratando de chantajear el bien común y, sobre todo, tratando de traspasar cuantas líneas rojas de convivencia existan.
Además, desde siempre, el discurso izquierdoide –actualmente aburguesado–, cada vez que se acerca un micrófono, surge remarcando una regresión decimonónica como si fuera actual, intentando llevar la razón –por revancha habitual, por toxicidad endémica–, sin reconocer que, en muchas acciones –debido a su idiosincrasia–­, su comportamiento social es muy ultra, se salta las leyes, deshonra a quien no piensa como él –cuando las leyes, ante cualquier peligro más o menos inminente, son una defensa social importantísima para la convivencia–, sobre todo cuando no está de acuerdo con las urnas, exigiendo que las masas ocupen la calle, sin pensar que es de todos.
El horizonte –cada vez más cercano–, ha descubierto que un antidemócrata, un antisistema –que vive del Sistema, que no ha sido ungido por las urnas, a las que tiene un miedo cerval, que no representa a nadie, más que a una parte de su partido político–, está urdiendo una sospechosa máxima traición, es decir, está vendiendo parcelas proindiviso del territorio español, tal y como antaño hizo el Gobierno Regeneracionista de Práxedes Mateo Sagasta –bajo la Regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena, que alumbró el desastre diplomático de 1898, dirigido por el liberal Juan Manual Sánchez y Gutiérrez de Castro, duque de Almodóvar– que se genuflexionó, ante los estadounidenses, por veinte millones de dólares, a cambio de las últimas colonias españolas: Cuba, Filipinas, Guam o Guaján, Puerto Rico.
Nada resulta extraño cuando la diplomacia española, en los últimos trescientos años, ha sido una asignatura gubernamental muy débil, de ahí que no haya sabido defender en tiempo y en forma ni recuperar lo perdido –Gibraltar, por ejemplo– ni siquiera mantener relaciones de afecto –tipo mancomunidad de naciones–, con los territorios coloniales de medio mundo.
Quien espere que el presunto máximo traidor de los últimos tiempos va a rectificar ante la lectura de la Constitución’78 está equivocado de medio a medio, porque lo que parece ser que busca –connivente con las exigencias de políticos independentistas, antidemocráticos, anticonstitucionalistas, proetarras, aparte de presunto plagiador, tramposo, varias veces mentiroso, sobre todo ante las Cortes españolas, quienes deberían aplicar el artículo 102, una suerte de impeachment estadounidense–, es una venganza personal contra los españoles y contra su partido, una vez que ha  perdido su orientación política.
No obstante, siempre queda el optimismo de pensar que, cuando se convoquen urnas, el próximo Gobierno resultante podría derogar todos los decretos antidemocráticos.

ALFONSO CAMPUZANO
            
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