martes, 29 de junio de 2021

EN BUSCA DE COMBUSTIBLE

La ocurrencia de reciclar y renovar energía, manejada por gestores incompetentes, tiene un coste muy elevado para la sociedad – Alfonso Campuzano


Ante una posible, aunque improbable, emergencia climática anunciada a principios de los años noventa del siglo pasado para los primerísimos años del siglo presente ha sido tal fiasco que, los interesados inmediatamente han anunciado lo mismo, pero para dentro de otros treinta años olvidándose que los seres vivos disfrutamos actualmente de una época interglaciar, y sin un plan de trabajo serio. De nada sirve ponerse a trabajar si no se sabe la causa real, que evidentemente son muchas más que las imaginadas.

Existiendo, como existen, más causas que las que se pueden comentar, achacar, como se achaca al CO2 léase anhídrido carbónico o bióxido de carbono o dióxido de carbono es una frivolidad, porque sin él la cadena de la vida de la nave espacial planetaria peligra irremisiblemente hacia la inexistencia. Los políticos aún no se han enterado de que al respirar exhala CO2, y así siete mil ochocientos y pico millones de humanos, sin contar a los animales. Y las plantas, durante la noche, también exhalan.

¿Quién ha impuesto comprar los derechos de emisión del CO2? Lo peor no es quién lo impuso, sino quién lo aceptó, y sin contar con los contribuyentes que pagan todas las multas, ocurrencias, vicios. Entre trastornados anda el juego. ¿En qué libro de entradas están anotados, un decir, los 800 millones de euros pagados por los contribuyentes españoles desde 2008, y en qué se han empleado? Porque no es un regalo al clima ni se ha hecho un referéndum para donarlos.

Lo fácil es echar la culpa a la actividad humana cuando existen otros factores como la actividad solar, la actividad volcánica, la trayectoria terrestre, etcétera que tienen un valor importantísimo.

Tanto la ecología como la climatología, muy extremistas, está en la honda del buenismo, pelelismo, populismo, que se muestra hostil con los empresarios, con el librecambismo, muy propio del acratismo.

El caso es influir en el miedo colectivo, como una parte de la manipulación social, para hacer creer en lo que no se ve con vistas a quién sabe qué experimentos más complicados que los vividos actualmente, de manera que, la ansiedad contagiada por simpatía y la globalización, hagan que se expanda como una mecha encendida haciendo uso mayúsculo del verbo prohibir con noticias que hacen bandera del negacionismo constante y mantenido.

Desde hace varios años se percibe una incongruencia flagrante ante el intento de cambiar la elección de combustible para el transporte vial, que no aéreo ni marítimo. La moda del combustible fósil está llegando a niveles de casi proscripción porque así lo han decidido ciertos grupos de presión y multinacionales, pero las nuevas tecnología se fundamentan en utilizar materias contaminantes. El combustible que confecciona y suministra los instrumentos y conexiones de los consumidores que atemperan los discos duros y que navegan por las redes informáticas propalan rastros de CO2.

La época de la electricidad que mueva vehículos terrestres está de camino en busca de la fuente de almacenamiento y alimentación que fabrique baterías eléctricas de ión de litio además de emplearse en psiquiatría, en forma de sales, como tratamiento de la psicosis maniaco-depresiva, elemento metálico muy escaso en la naturaleza.

La extracción de este metal origina un gran impacto ambiental. Por ahora, las baterías de litio son muy contaminantes y su traslado es considerado una mercancía peligrosa por ser inflamable y explosiva. Su almacenamiento es complejo, porque requiere equipo pesado. La reutilización y reciclaje resulta inservible. Las reservas mineras mundiales no son como para tirar cohetes, porque la media está en unos veinte años.

Mucho vehículo terrestre eléctrico para tan poca batería de litio. Y después ¿qué? Bucle.


ALFONSO CAMPUZANO

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viernes, 18 de junio de 2021

DESCARBONIZANDO EL PLANETA

Así como cada época tiene su moda, impuesta por la publicidad, también el tipo de clima y de la alimentación necesitan de propaganda – Alfonso Campuzano


Cerca de 41.000 científicos prudentes, entre ellos, 9.000 doctores, se consideran incrédulos ante el llamado calentamiento global el enésimo desde que se tiene conocimiento, porque es un timo. Que se sepa, la ciencia goza de polémica y desacuerdos para poder avanzar, por tanto, el clima también, ya que si gozara de alianza y beneplácito se trataría de política.

El que más, el que menos, sabe de qué va el cambio climático, el calentamiento global, la emergencia climática, pero lo que todo el mundo desconoce, incluso los científicos más avezados, es que nadie sabe cómo empezar a mitigar esta época, porque no hay una causa, sino miles, y todas hay que torearlas, con el agravante de que, no interesan a defensores radicales, y no producen tantos beneficios como culpabilizar al CO2.

La emergencia climática es un discurso político más que un discurso científico y una especulación, un pensamiento de algunas personas, que no reflejan el pensamiento científico general, según Bjorn Stevens, de manera que preocupa y, sobre todo, disgusta a los especuladores porque reduce el uso de combustibles como carbón, electricidad, gas, leña; además de que la ropa necesaria es más liviana; las costumbres se modifican y ciertas enfermedades desaparecen, como la gripe estacional.

El inventor de la descarbonización urgente tiene instintos criminales, ignora que los seres vivos dependen del equilibrio que exista entre unos y otros, todo lo contrario a lo que aspiran los ecólogos en su afán descontrolador. Descarbonizar significa quemar, pues el carbono está presente en toda estructura viva. La nave espacial planetaria sabe defenderse de aquello que le aprieta, necesita estar carbonizada para que no se rompa la cadena de la vida lo ha hecho desde hace 4.500 millones de años, y lo seguirá haciendo otros tantos, aunque parezca que se olvida, de manera que, lo que tiene que hacer el ser humano, cuando el territorio que habita se hace inhóspito, es cambiar de parroquia, adaptarse circunstancialmente para sobrevivir, sin esperar ayuda ni que la evolución retroceda, porque más bien acelerará.

De ahí que, para salvar el pellejo, sea más fácil meter miedo, culpabilizando a la raza humana error mayúsculo, porque ya hubo épocas anteriores similares a ésta, y sin tanta tecnología. Lo mismo que hay territorios parecidos a la cordillera Himalaya, al Gran Cañón, incluso Petra que estuvieron bajo las aguas, es lógico pensar que presagien otros territorios que no tienen más remedio que sumergirse a costa de emerger otros, porque se trata de un bucle viviente.

Los terremotos y maremotos sirven para que la nave planetaria azul, en su viaje espacial, mediante los movimientos de rotación y traslación, equilibre en todo momento su masa sólida y acuosa. Un factor importante que permanece adormecido en sus últimos ciclos con disminución del campo magnético, con tormentas solares, es el influjo del astro Sol, gracias al cual la vida existe.

La fascinación atmosférica intensa que ejercen los ciclones, los desbordamientos, las tormentas de lluvia y nieve, las sequías, han existido desde que el ser humano tomó conciencia al observar su entorno, y actúan en consecuencia. Los entendidos llaman meandros a los flujos o chorros intensos, ya sean de calor o de frío, como defensa del planeta ante el cambio climático inestable.

Las infraestructuras españolas construidas entre los años ochenta y noventa muestran, y demuestran, que hubo corrupción al ver cómo actualmente el agua desbordada inunda calles, viviendas, garajes, bodegas, carreteras, autopistas, que nunca debieron estar donde están, acarreando pérdida de enseres, incluso vidas. Las autoridades deberían plantearse que las infraestructuras cercanas a las costas deben ser eliminadas. El suelo barato ha resultado caro.

Hay ecolólogos protagonistas tan radicales y tan sectarios, que ejercitan propuestas despilfarradoras, intentan imponer sus ocurrencias, y las contrarias, para equilibrar su pensamiento, y no confundirse, a la vez que obstaculizan otras opciones. Toda prohibición ha de ser recusada rigurosamente.

Se necesita una interpretación sensata, ya que lo verde procede de lo marrón, y viceversa. Lo limpio se sustenta sobre el reciclado de lo sucio. Lo no contaminante necesita de lo contaminante para ejercer, y bucle. No sirve de nada advertir sin fundamentos, porque los científicos son lo que son, pero no adivinos, que el planeta azul va a seguir los parámetros que dictan, siempre en la eterna duda. Lo que hay que hacer es poner en marcha todos los experimentos que ayuden a modificar los resultados que creen que se avecinan, pero no está nada claro que acierten.

Cerca de trece millones de euros reciben las organizaciones ecologistas, en subvenciones gubernamentales pagadas por los contribuyentes, además de los casi 3 millones de euros, donados privadamente, para cerca de treinta y cuatro mil personas con fiscalidad opaca. Cuando hablan, ¿en nombre de quién lo hacen?


ALFONSO CAMPUZANO

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martes, 25 de mayo de 2021

CONSUMIENDO EMERGENCIA CLIMÁTICA

Los acertijos están muy bien para el circo, pero no para jugar fraudulentamente con el clima, que tiene sus propias leyes – Alfonso Campuzano


La Naturaleza es más clarividente e incontrolable de lo que el ser humano piensa. Sus desconocidas y defensivas leyes administran su propio estilo climático sin necesidad de utilizar muletas, como algunos piensan, pues se adelanta a cualquier pensamiento negativo. Y contra ella nada se puede hacer, porque se rebela haciendo pagar los gastos.

Nadie puede negar que el clima terráqueo desde el amanecer del tiempo al no ser uniforme, sino variable, es consecuencia de su ciclo natural está en bucle, quizá por desajuste atmosférico en el que no interviene la mano del hombre, como se intenta justificar, así como de todo lo catastrófico que acaece en la Naturaleza, sino que es propio de la idiosincrasia consustancial del planeta azul, es decir, no se trata de un desastre como se anuncia por doquier, sino otra etapa evolutiva más.

Conviene recordar la matraca de profetoides acomplejados, radicales, sectarios que, durante los años ochenta del siglo pasado, comenzaron a amenazar con que nuestra nave planetaria no resistiría el aumento de temperatura de 3ºC a principios del siglo XXI cuando en realidad ha sido, como mucho, de 0,5ºC. Así que, al descubrir un negocio a la vista, quizá fraudulento, continuaron con su juego adivinatorio, y se obligaron a ampliar a dos o tres décadas más con las mismas previsiones a las que estamos esperando.

La meteorología, apoyándose en el empleo de modelos climáticos, se muestra insegura al analizarlos; pese a ello airea eventualidades, sin que haya vivido el futuro incierto que dé tal prioridad. Al final, se trata de especulaciones alarmistas, que sirven como carnaza.

Aunque algunos gurús vean signos y símbolos en el cielo, o en su pizarra particular, no significa que deban ser ciertos, aun así son capaces de hablar sin tapujos de emergencia climática, incluso de apocalipsis, cuyo calificativo parece desmesurado, porque la bola de cristal suele fallar en las predicciones, tal y como fallan diariamente los meteorólogos de cabecera.

Si es difícil predecir el tiempo durante una semana ¿cómo pretende la meteorología actual ser pitonisa climática para dentro de 20-30 años cuando ya se ha visto que ha fallado?, lo que da por descontado una aglomeración de conjeturas en forma de adivinanzas, convertidas en errores, y aparentemente creíbles.

La propaganda contraria es una cortina de humo para asustar y manipular mediáticamente, al no estar demostrado científicamente que existe nexo entre aumento de temperatura y aumento de CO2, que es indispensable para la vida del planeta, porque causas más veraces no tienen interés, porque no hay medios suficientemente inventados para atajarlos ni aprovecharse de iniciativas.

Se ha deducido por expertos que no es la primera vez ni quizá sea la última que el clima terrestre se enfrenta a un calentamiento mal llamado global cada territorio sólo puede ser analizado en su propio contexto, y nunca fuera de él, parecido al actual, y con un nivel de las aguas oceánicas mucho más elevado.

Aunque no hay unanimidad, y sí polémica interesada, se acerca una mini edad de enfriamiento global discontinuo, muy parecida a la que ya sobrevino entre los siglos XIV y XIX, lo cual no sería nada extraño, porque después de un calentamiento sucede lo contrario, y así infinitamente.


ALFONSO CAMPUZANO

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lunes, 10 de mayo de 2021

A PROPÓSITO DE LA INTOLERANCIA

La convivencia debe exigir tolerancia desde el mismo instante en que se asume la educación familiar – Alfonso Campuzano


Según la R.A.E., ser intolerante significa que no tiene tolerancia ya sea a ideas, a creencias, a prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. Así que intolerante puede ser quien voluntariamente no desea empatizar ni integrarse en el bien común de la sociedad en la que vive.

La intolerancia política española comenzó a forjarse paulatinamente tras la aprobación de la Constitución’78. Era como si todo lo previsto consensuadamente  estuviera hecho cuando todo estaba por hacer, por desarrollar, mediante leyes que articularan la nueva convivencia.

La excusa fundamental fue el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, acicate indispensable para que las elecciones generales del año siguiente accediera al poder un gobierno socialista tras medio siglo de ostracismo en su vagar por el desierto.

Como novedad su vicepresidente Alfonso Guerra le faltó tiempo para traducir la hoja de ruta del cambio al manifestar a micrófono abierto: ‘A España no la va a conocer ni la madre que la parió’, pensando que sus herederos entenderían lo que significaba. Sin embargo, aquel trazado trajo la situación actual al observar que a partir de José Luis Rodríguez Zapatero la equivalencia de aquella frase era mucho más amplia de lo que había pronunciado, tanto como dar paso hacia el abismo.

El desarrollo total de la Constitución está inacabado tras más de cuarenta y dos años de inactividad, aunque mínimamente iniciado, por negligencia institucional. Las leyes emanadas del Poder Legislativo han ido haciéndose más y más restrictivas en derechos fundamentales, más intolerantes, pretendiendo arrebatar la libertad conseguida, quizá por desconfianza.

Las Instituciones, representantes de las leyes que deben cumplir y hacer cumplir, dejaban de hacerlo paulatinamente por desinterés. Los partidos políticos, apoyándose en el dinero que recibían de los contribuyentes lo empleaban en atentar contra la convivencia pacífica. Y es que la intolerancia sistematiza la responsabilidad a otro, a un tercero, al de al lado, y sin arrepentimiento posible. 

El anfitrión quien invita, espera que el invitado se comporte haciendo alarde de su tolerancia, lo que no siempre es así.

Intolerancia es que el fiscal Eduardo Torres-Dulce haya ordenado destruir una prueba importantísima del golpe de Estado civil del 11 de marzo de 2004 un vagón de tren, pues los otros tres ya habían sido demolidos, sin haber sido investigados pericialmente, y a fondo, por un equipo científico-forense independiente.

Intolerancia es que Antonio Serrano-Arnal dicte una orden judicial, en supuesta connivencia con la Fiscalía, que dé luz verde a la destrucción de las cintas grabadas en el aeropuerto internacional Adolfo Suarez-Barajas con el aterrizaje prohibido por la UE de Delcy Rodríguez, vicepresidente venezolana y su equipaje compuesto por decenas de maletas, así como la larga entrevista con José Luis Ábalos Meco, ministro de Fomento, tras proceder a un sobreseimiento y archivo provisional de la causa, de manera que si llega el día de reabrir el caso, por aportación de nuevas pruebas, las fundamentales han dejado de existir.

Intolerancia es que desde julio de 2019 se ha ido haciendo publico el mal llamado Expediente Royuela’, mediante 409 vídeos, una corrupción judicial institucional descrita en más de 36.000 documentos manuscritos del fiscal José María Mena Álvarez ratificados por tres peritos caligráficos de Austria, Francia, España, donde se detallan más de 1.136 asesinatos encargados, más de 8.000 sentencias judiciales amañadas, tres fosas comunes clandestinas constitucionales con más de trescientos inquilinos cadáveres, localizadas en Mequinenza, Vinaroz y Almacellas. Todo ello denunciado, pero no investigado.

Intolerancia es autodenominarse político antisistema y vivir del sistema que le da de comer.


ALFONSO CAMPUZANO

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lunes, 26 de abril de 2021

EL COBAYA HUMANO

El ser humano ha convivido con microorganismos, bacterias y virus, desde el amanecer de su existencia, un hecho fundamental que ha marcado a fuego su evolución – Alfonso Campuzano 


Amigo ser humano, sin ser consciente de haberlo solicitado, ha llegado la hora de ser cobaya en el presente y, sobre todo, en el futuro próximo, hasta no se sabe cuándo, como ya lo fueron desde siempre, los que así se llaman, en los laboratorios de investigación farmacéutica.

Uno podrá preguntarse extrañado por qué. Y la Naturaleza responderá que unos que se autodenominan representantes de los seres humanos, en su pretensión de animalizar a los humanos minorías radicales, sectarias en sus propuestas, y nunca jamás elegidos en las urnas denunciaron en los juzgados que hay que humanizar a los animales dándoles derechos, pese a no tener jamás obligaciones.

Algunos pueden manifestar que también los bebés recién nacidos. Un supuesto erróneo, ya que los bebés, según evolucionan con su crecimiento, en su maduración neuronal, tienen asignadas obligaciones necesarias que cumplirán para la convivencia en sociedad, mientras que los animales se pasan toda su vida sin tener obligaciones, y a cargo de sus amos, que limpian sus excrementos o bien sus vecinos. 

Así que el requerimiento ante los juzgados ha tenido un efecto bumerán durante la pandemia por coronavirus SARS-CoV-2, es decir que, si los humanos quieren tener medicamentos y vacunas tendrán que pasar por ellos las fases de investigación en animales, como animales ¿racionales? que son, y mínimamente sobre los irracionales.

Los políticos siembran ocurrencias, que recogen como frutos, en este caso las vacunas: más de 200 en una carrera por alcanzar el éxito, de las que un 10% se ensayan definitivamente en humanos, porque el tiempo apremia, a fin de evitar la cronicidad. Y los efectos colaterales, pocos o muchos, graves o leves, son las facturas que hay que pagar individualmente para conseguir una inmunización algorítmica.

Sin experimentación, sin investigación, en seres inferiores, difícilmente puede beneficiar a la especie humana. Es Historia Universal, no es un capricho.

Al tratarse de un experimento a nivel planetario, en lugar de una emergencia sanitaria, es probable que, las empresas farmacéuticas, al ser incapaces de dispensar el numero de dosis solicitadas por los gobiernos, en tan poco tiempo, y con el dinero por adelantado, habrán formalizado grupos aleatorios en los que a unos se inyectará la vacuna, a otros un placebo, incluso nada, eso sí, anotando en su historial médico hasta el mínimo detalle para analizarlo posteriormente en un futuro próximo, quizá dentro de 5 ó 10 años para sacar conclusiones, porque las de ahora tienen un epígrafe político, que en nada favorece a la Sanidad.

En España, durante la pandemia por coronavirus SARS-CoV-2, se han distinguido tres tipos de cepas políticamente hablando: una buena, una mala, una peligrosa. La cepa buena se ha desarrollado en el lugar de trabajo y en los vehículos de transporte como son autobuses, metro, trenes, aviones. La cepa mala ha arruinado la hostelería tipo bares, restaurantes, hoteles, además de la industria turística. La cepa peligrosa es la que ha actuado desde que anochece hasta que amanece, de ahí el toque de queda castrense, que no sanitario.

Hay que tener en cuenta que la infección por coronavirus SARS-CoV-2 con material genético tipo ácido ribonucleico, presenta ciertas similitudes clínicas, farmacológicas, inmunológicas, virológicas, con la infección por virus de la inmunodeficiencia humana.

Las estadísticas nuestras de cada día son las que oficialmente se dan, faltaría más. Sin embargo, durante los fines de semana no había contagios ni fallecimientos, por lo que a principio de semana, al actualizar los datos, los repuntes se disparaban. Al ir descendiendo gradualmente las cifras, para mantener el suspense en la ciudadanía, los medios de comunicación social iniciaron la fórmula de dar cifras de los siete, incluso de los catorce últimos días gracias a que la carga viral no era la misma que al comienzo y había que mantener a la población arrestada en sus respectivos domicilios para poder ejercer la política que se ha ido leyendo en los diferentes BOE’s, que debían haber sido perseguidos de oficio por la Fiscalía General del Estado, aparte de que el Jefe de Estado debía haberse negado a firmar.

Un estado de alarma durante seis meses, aplaudido por los partidos políticos  en el Congreso, es totalmente ilegal, pero el Tribunal Constitucional no ha sido capaz de responder desde hace un año, aunque con el sueldo en su casa cada mes, pagado por los contribuyentes españoles.

Lo último de lo último es pretender que, bajo la excusa de imponer la custodia de la salud pública bastante deteriorada, por cierto, ciertos políticos traten de forzar hipócrita y egoístamente una ampliación de la mal llamado estado de alarma, cuando lo evidente ha sido un estado de excepción, a fin de programarse un curso acelerado de aprendiz de dictador.

Después de más de un año de pandemia no parece existir una evidencia absoluta de la etiología, patogenia, ciclo de incubación, clínica y, fundamentalmente, su tratamiento.

Pero las vacunas están aquí, llegaron ya.


ALFONSO CAMPUZANO

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lunes, 29 de marzo de 2021

LA PCR NUESTRA DE CADA DÍA

La ocurrencia de utilizar la prueba PCR, como moda, para diagnosticar cualquier enfermedad bacteriana o viral, sin especificar, ha terminado por oficializar un bucle sanitario mundial – Alfonso Campuzano


La llamada vulgarmente prueba PCR o Polymerase Chain Reaction (Reacción en Cadena de la Polimerasa), fue desarrollada en los años ochenta del siglo pasado, hasta conseguir que hoy día se emplee en multitud de aplicaciones, teniendo en cuenta que existe una gran variedad utilizable de polimerasas comercializadas.

En Medicina, la PCR se maneja fundamentalmente como método de evaluación en la detección de alguna enfermedad hereditaria, infecciones virales como el VIH o SIDA (Virus de la Inmunodeficiencia Humana o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), la hepatitis B e igualmente cuando se practican trasplantes de tejidos humanos y, asimismo, cuando se individualizan tratamientos de tumores francamente mutacionales.

En Paleontología, desde el punto de vista biológico, la PCR se utiliza allí donde se trata de descubrir restos genéticos no destruidos fósiles como en ámbar, brea, cenizas volcánicas, terrenos desérticos, glaciares, hielos polares y sedimentos.

En Antropología, la PCR se emplea para descubrir la fisionomía fundamental del ser humanoy su comportamiento social básicamente en cadáveres, esqueletos.

En Ciencias Forenses, como la Criminalística, la PCR se destina para identificar a personas, mediante la verificación a partir de restos de tejidos y fluidos humanos, incluyendo la saliva y el semen.

La prueba PCR, debido a sus variaciones, es tan complicada que tiende a ofrecer habitualmente resultados equivocados, por lo que se deben tomar muchísimas precauciones durante su aplicación al detectar material genético, pues puede sugerir que al manejarla en el ser humano dicte que ha estado expuesto a bacterias o a virus, sin diferenciar, y haya originado anticuerpos.

En la actualidad, y desde los años noventa, se han desarrollado hasta 6 tipos de PCR, además de sus 16 variaciones, que se encuentran distribuidas en los mercados, por cuanto que, dependiendo de la aplicación de uno u otros, los diagnósticos pueden ser diferentes, incluso inducir a error. Actualmente se usa la técnica PCR con transcriptasa inversa, aunque se desconoce si hay coincidencia en todos los países.

El análisis de la toma se realiza en un aparato denominado termociclador que debe ser capaz de mantener la temperatura del proceso completo durante una serie reiterativa de ciclos. La eficiencia depende de los ciclos entre 20 y 35 o cambios de temperatura aplicados, y cada ciclo tiene 2-3 pasos de temperatura. No está muy claro si existe unanimidad en los ciclos, por tanto es posible que en todos los hospitales y en todas las provincias no realicen la prueba a los mismos ciclos.

Al tratarse de una prueba tan compleja, una ocurrencia adaptada como moda, para diagnosticar el coronavirus SARS-CoV-2 se ignora si todos los hospitales utilizan la misma técnica PCR o bien lo ha decidido cada economista.

¿En los hospitales españoles, y en el resto del planeta, hay unicidad de criterio en cuanto a la utilización de la misma técnica PCR con transcriptasa inversa, así como en cuanto al número de ciclos de amplificación del fragmento de ADN (Ácido DesoxirriboNucleico) y sus pasos de temperatura?

Si la respuesta a esta pregunta no es similar quiere indicar que las cifras oficiales de diagnósticos, en cuanto al número de casos totales, casos activos leves, casos activos críticos, casos recuperados, casos de fallecidos, nunca pueden ser iguales, de manera que las olas anunciadas pueden ser intermitentes, incluso infinitas, según dicte la autoridad competente.


ALFONSO CASMPUZANO

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lunes, 22 de marzo de 2021

FOSAS COMUNES CONSTITUCIONALES

El pasado se ha hecho presente ante el increíble mal llamado ‘Expediente Royuela’, que ha puesto al descubierto asesinatos, extorsiones, fosas comunes, en época constitucional, y cuya investigación se echa de menos – Alfonso Campuzano


Fosas comunes, desgraciadamente, han existido desde tiempos remotos, bien fuera por catástrofes naturales epidemias, terremotos, bien por catástrofes artificiales genocidios, guerras, bien por actuaciones sicariantes del hampa mediante desapariciones físicas forzadas.

Aún hoy día existe en la mente colectiva española la creencia en su mayor parte con visos de realidad, de que las fosas comunes últimas fueron las que se perpetraron durante los años treinta del siglo pasado, pero sin localizaciones exactas.

No hay que olvidar que en toda guerra civil se desatan sentimientos ocultos que terminan por enfrentar a familias enteras, divididas y cuarteadas, cuando las ideologías se hacen inaguantables, incluso entre vecinos, por un quítame allá esas pajas, por malos quereres, y con la idea preconcebida de echar la culpa sistemáticamente a terceras personas.

También en partitocracia, que no en democracia, se tiene conocimiento de la existencia de fosas comunes terreno propio de tres chalés alquilados, por ahora, localizadas en Mequinenza, municipio Zaragoza; en Vinaroz, municipio Castellón; en Almacellas, municipio de Lérida, que albergan más de trescientas personas desaparecidas por eliminación física, llamadas inquilinos por sus enterradores, según ‘Operación Silencio’.

Estas fosas, aunque están perimetradas, deberán ser localizadas mediante la utilización de la fotografía aérea circunscribiendo terreno removido, añadiendo un georadar portátil, y habrán de ser removidas para exhumar a personas que tienen nombres y apellidos, aunque en situación social desarraigada, sin vínculos familiares, quizá delincuentes, tal y como consta en los papeles manuscritos del ‘Expediente Royuela’ del que sólo, hasta el momento, ha visto la luz, 385 vídeos, un 30% de los más de 36.000 documentos, que describen más de 1.136 asesinatos encargados 60% por el PSOE, un 35% por la propia familia en cuestiones de herencia, un 5% por bufetes de abogados; que detallan más de 8.000 sentencias judiciales amañadas, prevaricación mediante; que explican más de 200 informes de extorsiónfiscales, forenses, inspectores de Hacienda, jueces, magistrados, políticos, de ambos sexos; delitos económicos, enriquecimiento ilícito, evasión de capitales de fiscales, forenses, inspectores de Hacienda, jueces, magistrados, políticos, denunciados ante la Agencia Española de Administración Tributaria (AEAT).

Y se detalla la carta escrita por el fiscal José María Mena Álvarez autor material del mal llamado ‘Expediente Royuela’ sobre estas fosas, y a punto de jubilarse, al presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero para que le amparase mediante inmunidad para sí y para su banda, pero declinó investigar.

La sorpresa es que la democracia española tiene sus fosas comunes, tal y como tuvo la Segunda Republica, pero por motivos bien distintos. Es deber del Estado español con dinero de los contribuyentes conseguir que todos los restos humanos desperdigados en estas tres fosas comunes descansen en un camposanto. Un luctuoso hecho tan escandaloso socialmente que debe ser investigado urgentemente por la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Fiscalía General del Estado, o ¿no se atreven?


ALFONSO CAMPUZANO

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