jueves, 25 de abril de 2019

FÁRMACOS IMPRECISOS

La búsqueda de la salud es un derecho, que nada tiene que ver con los juegos de azar, otra cosa es dar con ella – Alfonso Campuzano

Menos mal que los fármacos denominados vulgarmente vacunas no se expenden con denominación de marca blanca ni como medicamentos genéricos –por ahora, y se desconoce cuánto tiempo durará, si no la especie humana, en ciertos territorios adictos a esta barbaridad farmacéutica, que bastantes años dura, se enteraría de la cruel realidad sanitaria a la que está expuesta.
Toda aquella persona que no se vacuna por repudio a la prevención, o se vacuna a destiempo, irremediablemente pone en riesgo catastrófico la vida de sus congéneres, que puede llegar a ser letal unos tres millones de muertes anuales, ya sea en la familia, en la guardería, en el trabajo, en el país acogedor de los ilegales inmigrantes & refugiados, porque no se trata de una vulneración del derecho a la libertad ideológica individual, sino de un derecho a la defensa de la salud del entorno social circundante.
Cuando se lee, o escucha, algo relacionado con medicamentos denominados por el principio activo genéricos, marca white, todo se resume en que con ellos se genera un ahorro que permite mantener la sostenibilidad del sistema sanitario –sin pensar que, para sostener a todos los políticos, los contribuyentes deberían ahorrase la mitad de todos ellos, cuando lo más importante, desde el punto de vista profesional médico, para no desequilibrar el binomio salud-enfermedad, no es ahorrar en medios, sino prevenir utilizando los mejores posibles hasta conseguir la curación de cualquier enfermedad.
Un medicamento antibiótico genérico tarda en abolir la infección muchísimo más tiempo que uno de firma, con lo que se traduce en perdidas económicas por bajas laborales. Quizá no sea como cuentan, aunque sus cuentas sí que cuenten a final de mes, es decir, se ahorra el chocolate del loro de un departamento ministerial, mientras que el gasto aumenta en otro, y de qué manera. La experiencia así lo dicta, incluso en experiencia propia. En cuanto a los medicamentos ansiolíticos genéricos se ha comprobado que tampoco consiguen controlar el problema en el tiempo mínimo deseable.
El Gobierno alternante, al ser intervencionista en todos los productos farmacéuticos decreta el precio y, por tanto, el IVA, sin importarle la composición de los medicamentos genéricos –que varían a la baja, en cuanto a la miliequivalencia del principio activo original, a la dosis, a la forma farmacéutica, respecto a los medicamentos de marca, de ahí que sean más baratos, independientemente de que ya no tengan que pagar royalties, consiguiendo un beneficio económico proporcional, de manera que, en el resultado final, se trata de un atentado contra la salud en el que pierde el paciente consumidor.
La otra cara de la moneda es que los profesionales, por imperativo autoritario, sienten el aliento en el cogote cuando no recetan productos farmacéuticos genéricos, de manera que prefieren enviar a los pacientes a la Clínica de Dolor, donde el gasto está controlado, pero la eficacia no. Y, de paso, como teóricamente, los pacientes son de edad superior a sesenta años, motivo más que suficiente y adecuado para dormirlos. En cambio, si los recetan su sueldo anual aumenta en incentivos. Una situación sanitaria que ya se ha dado en llamar la dictadura de genéricos.
Y, ¿qué decir de los anuncios de fármacos, no subvencionados por la Sanidad?, pues que, a ciertas horas, ocupan más del 80% del espacio dedicado a ellos en todas las televisiones.
Pero se sigue insistiendo en lo barato cuando, a la larga, resulta caro, y más en Medicina, aunque pocos se lo crean. La calidad, la eficacia, la seguridad, de los tratamientos jamás puede llegar de la mano de los medicamentos genéricos, de las marcas white, porque la búsqueda de la salud no es un juego de azar.

ALFONSO CAMPUZANO

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miércoles, 17 de abril de 2019

ETIOLOGÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO (III)

Toda información de crecimiento tecnológico exponencial se presta al alarmismo, aunque sin poner los medios adecuados para atajar todas y cada una de las causas – Alfonso Campuzano

El cambio climático, ya sea natural o artificial, está supeditado, quiérase o no, a  los políticos alternantes que siguen las directrices de la lucha por el poder, polarizándose entre el odio y la alianza, entre los diferentes combustibles, teniendo como intermediario a la industria fabricante de herramientas, aparatos, sobre todo de vehículos, tanto de tierra como de aire y mar.
Hay que tener en cuenta que a los gobiernos de más de la mitad de la población mundial les preocupa muy poco el estado climático terrestre que exponen los dirigentes del resto del planeta azul, ya que sus preocupaciones acuciantes son otras, especialmente la hambruna.
Pero se debe tener mucho cuidado con tanto pesimismo a flor de piel, no vaya a ser que globalmente se enfríe mediante una pasada de frenada, por la que, en vez de continuar incrementando la temperatura, conseguirá degradarla, ya que se hacen poco caso de las normas aparentemente antojadizas, aunque legales, de la propia Naturaleza por lo que se puede caer en el error.
Una reflexión aparte merece el destino del diez por ciento de la producción mundial de petróleo seis millones de barriles diarios, es decir, un millón de litros que genera plástico en sus múltiples variedades, de manera que más del noventa por ciento que llega a los océanos procede de los ríos, sobre todo de diez, de los cuales ocho están en Asia –seis en China y dos en India y dos en África.
Así que de nada servirá que los parlamentarios de la UE buenistas, farisaicos, desinformados, restrinjan el consumo de plástico, pese a que la producción continuará al ritmo actual, porque seguirá desembocando en los océanos.
A pesar de la desventaja de no disponer de suficientes estaciones de medición de temperatura repartidas por toda superficie terrestre, parece ser que, desde 1881 hasta 2010, la temperatura global media se ha elevado de 13,68°C a 14,47°C. Quiérese decir que la elevación en los últimos 129 años ha sido de 0,79°C. Es decir, ni tan siquiera ha llegado a un grado. No obstante, ¿es para alarmarse o es que intentan atemorizar con una media de 14°C, una temperatura que se considera fresca, ni fría ni caliente?
Gráfico de WWM
Desde hace cuatro mil quinientos millones de años, el planeta azul no existe para tener in aeternam las mismas especies, sino que, a través de los milenios, unas han desaparecido mientras que otras han aparecido, sin más. ¿Ha ocurrido alguna interferencia reseñable en la evolución de la vida al haber desaparecido miles de especies en las diferentes extinciones masivas que ha padecido? Por otra parte, cada año, se descubren miles de especies, incluso se creía que algunas habían desaparecido totalmente.
Ridículo es que, porque haya tecnología innovadora punta, se pretenda conservar y proteger especies en peligro de extinción, un hecho que va contra de las leyes de la propia naturaleza, cuando lo que prima es que sobrevivan los más fuertes, y sin ayuda.
Personas consecuentes manifiestan que no tienen la solución para la época de calentura, mientras que bastantes ignaros presumen de que sí. Allá ellos, y todos, porque tras una explosión de calor, vía natural, sobreviene una implosión de frío.

ALFONSO CAMPUZANO
  


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miércoles, 10 de abril de 2019

ETIOLOGÍA DEL CAMBIO CLIMÁTICO (II)

El planeta azul es tan autosuficiente y está tan autoabastecido que no necesita que los humanos le dicten leyes que no sean las suyas propias – Alfonso Campuzano

El planeta azul, debido a su configuración intrínsecamente esférica, está sometido a múltiples procesos cíclicos de destrucción y renovación, calentamiento y enfriamiento, más o menos globales, fundamentalmente territoriales, tras los cuales el clima siempre ha sido discrepante, sin necesidad alguna de que lo ayuden, pues se basta él sólo.
Cuando la zona habitable se hace inhóspita es hora de cambiar de parroquia, sin esperar asistencia y sin pensar en que la evolución retroceda, porque lo más usual es que acelere. La conclusión ante todo cambio, el que sea, es que surge una adaptación, y quien no se adapta fenece.
Las causas exógenas que pueden influir en el cambio climático terrestre, tanto naturales como artificiales, figuran:
Entre las causas de origen natural, casi siempre inevitables están:
1La traslación del planeta azul en su recorrido por la Vía Láctea y, a su vez, por las regiones galácticas.
2La eficacia solar dinámica afecta, al variar aproximadamente en cada década, entre una baja actividad solar, llamada mínimo solar, y una alta actividad solar, llamada máximo solar.
3El impacto de meteoritos/asteroides perdidos, procedentes de las profundidades del espacio sideral, sobre las superficies terrestre y acuática.
Entre las causas de origen artificial, casi siempre evitables, están:
1La chatarra espacial que, a modo de escudo protector, flota entre 160 y 36.000 km. de altitud, desde 1957, formada por cerca de veinte mil fragmentos en desuso de cohetes, satélites, del tamaño de una pelota; medio millón del tamaño de una canica; millones aún más pequeños, que suman unas treinta toneladas, y viajando a 28.000 km./h.
2La peligrosidad tóxica de los gases aumenta cuando varios se reúnen zonalmente. El dióxido de carbono (CO2) tan vilipendiado por ciertos gobiernos ignaros et al., imprescindible para que la vida exista; indispensable como fuente de supervivencia para la fotosíntesis de las especies vegetales; localizado en aguas subterráneas, aguas termales, atmósfera terrestre, glaciares, géiseres, lagos, mares, ríos, rocas carbonatadas, volcanes. Se origina durante la respiración de animales y humanos; la fermentación orgánica; la combustión de carbón, de madera, de petróleo y derivados. Se utiliza para la elaboración industrial de bebidas efervescentes. Y, gracias a él, según la NASA, el planeta azul es más verde que hace veinte años.
Sensor Modis para la NASA
El monóxido de carbono (CO), es un gas mortal para todo ser vivo, producido por la combustión de carbón, de madera, de petróleo y derivados.
El óxido nitroso (N2O), es un gas hilarante, con efecto anestésico, muy utilizado en la industria automovilística convencional.
El metano (CH4), es un gas explosivo, incoloro, inflamable, inodoro, insoluble en agua. Se manifiesta como resultado de la putrefacción orgánica.
Los hidrofluorocarburos (HFC), gases incoloros, inodoros, extraídos de la industria, utilizados en frigoríficos, en aire acondicionado, como elemento motriz en pulverizadores y disolventes. 
El amoniaco (NH3), es un gas corrosivo, incoloro, repulsivo, temible. Se produce igual cantidad por la naturaleza (animales, microorganismos, vegetales) que por la industria agrícola, farmacéutica, limpieza. 
3–Los cataclismos provocados tales como puedan ser los incendios intencionados e incontrolados.
4–Las guerras territoriales interminables.
Es tal la implicación de los gases en el desarrollo vital del planeta azul que sería casi imposible prescindir de ellos en la agricultura, en la construcción, en la electricidad –nuclear, eólica, carbón, hidráulica, gas natural, solar, en la ganadería, en la industria, en el transporte.
Y es que disminuyendo, o clausurando, la producción de tales gases, a la vez que impidiendo el consumo de combustibles fósiles, sin un plan hidrológico consecuente tras haber sido derogado el 21 de abril de 2004, es difícil de entender cómo se va a hacer frente al inconmensurable aumento de gasto eléctrico, en vehículos, como poco, triplemente más caros, tal y como se pretende.
¿Suprimiendo los gases de la atmósfera, básicamente el dióxido de carbono, sin actuar adecuadamente sobre el resto de las causas, tanto endógenas como exógenas, se conseguiría revertir el alarmismo generado por un calentamiento territorial, que no global?

ALFONSO CAMPUZANO
            
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