jueves, 27 de febrero de 2020

EL CLIMA IMAGINADO

La multidiversidad de causas generadoras del cambio climático hace que se obnubile la mente humana en busca de la respuesta adecuada – Alfonso Campuzano

Si en cuatro mil quinientos millones de años ha habido varios cambios climáticos, ¿qué hay de malo que uno más se haga efectivo como lo predicen ciertos clarividentes?, porque parece que hace cinco mil años hubo uno, y más recientemente hubo otro cuando la vida es dinámica, nunca estática.
El planeta azul evoluciona, dentro de su proceso natural, mediante  ciclos, aunque siempre ha habido personajes interesados en aumentar la inseguridad y el miedo a lo desconocido, ya que son campos fácilmente abonables a la manipulación. 
Es propio de los embaucadores profetizar catástrofes de todo tipo y condición, incluidas las climáticas, pero sería bueno e ideal que, si no tienen medios para revertir los acontecimientos, dieran consejos para cómo hay que adaptarse, de manera que, quienes no lo consigan, será la propia naturaleza quien marque el límite de su existencia.
No se trata de negar la evidencia, sino de explicar que el cambio climático no tiene una única causa, sino múltiples, algunas desconocidas, otras difíciles de abordar para hacerlas abortar, porque la Naturaleza tiene una ruta de difícil franqueo para los seres vivientes, incluidos los humanos, y que, si nos pasamos en la prevención, las consecuencias pueden ser aún peores.
Más causas endógenas de origen natural:
Los terremotos, que se manifiestan alternativamente, alteran la base, equilibrando la distribución de la masa del planeta, cambiando la superficie, por consiguiente, variando el clima.
El Polo Norte, cada año, parece que se aleja más de cincuenta kilómetros de Canadá, haciendo variar el eje terrestre, modificando las coordenadas geográficas, con lo que el clima, al estar interrelacionado, se ve afectado, lo mismo que la migración de las aves está estancada al no hacerlo durante el otoño hacia países ecuatoriales.
Los ecosistemas, pese a que colapsaron en cinco ocasiones, desde el albor de los tiempos, se han ido adaptando, y actualmente no van a ser menos.
Más causas endógenas de origen artificial:
Las radiaciones ionizantes, los pesticidas, los fungicidas, las semillas genéticamente modificadas, que se utilizan en los cultivos, ayudan a variar el clima.
Más causas exógenas de origen natural:
El giro continuo del planeta azul, sobre sí mismo y en su traslación alrededor del sol, hace que su masa oscile y se transforme, lo que genera un cambio climático.
Si el planeta azul se desplaza a casi treinta mil kilómetros por segundo; el sistema solar se desplaza a casi novecientos mil kilómetros por hora; la órbita del sistema solar se completa cada más de doscientos millones de años, puede decirse que pasa por regiones estelares desconocidas que pueden alterar su asentamiento, su estructura y  su clima.
El llamado latido de la Galaxia, emitido desde su centro, con su luz violeta, desde hace más de trescientos millones de años, que se repite cíclicamente en el cosmos aproximadamente cada veintiséis mil años, extendiéndose a más de veinticinco mil años-luz, afectando a todos los planetas con sus cambios climáticos, incluido el planeta azul.
La disminución de energía al agrandarse el sol. Las tempestades solares. Las eclosiones de rayos gamma. Las colisiones de asteroides, meteoritos.
Más causas exógenas de origen artificial:
Cuando se impulsa una nave al espacio haciendo que, aunque sea imperceptiblemente, el volumen terrestre y la trayectoria se desvíen. 
Eso es como si Arquímedes lo hubiera intuido, aunque sin apoyo conjunto al expresar: Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. Si se pudiera conseguir es cierto que el clima cambiaría radicalmente.

ALFONSO CAMPUZANO
            Sigue a @AIf0ns0

viernes, 14 de febrero de 2020

FEMINISMO vs MACHISMO

La Ley Orgánica 3/2007 es inconstitucional y discriminatoria respecto al sexo masculino, tanto en agravios como en penas, que lo estigmatiza y criminaliza, al suprimir la presunción de inocencia – Alfonso Campuzano

El vocablo género siempre se utilizó para catalogar cosas, que no personas, que para eso está el sexo, referido a una orientación anatómica, con sus alteraciones más o menos genéticas, definidas en el intrincado ADN personal, único e intransferible.
Pero llegó el año 2007, en que el inefable presidente José Luis Rodríguez Zapatero –ZP, Zapatitos–, retorció la ley y la mente jurídica ante la Constitución’78, pese a contar con advertencias serias hacia la eliminación de la presunción de inocencia en el sexo varón, intentando adoctrinar con el objetivo puesto en el totalitarismo, hasta conseguir evacuar una ley inconstitucional en contra de magistrados que dominaban la Carta Magna.
Pese a los años transcurridos, continúa siendo intolerable que jueces y magistrados se mantengan unidos para administrar y aplicar una ley unilateral, que atenta con marcada evidencia hacia un sexo por ser tal como es, sin pensar en hábitos, fruto de la ineducación familiar y social y no se hayan unido para denunciar una inconstitucionalidad con diferentes penas, según se trate de un sexo u otro, dando patente de corso a todo lo que sea femenino, sin remordimiento ni sentimiento de culpabilidad, y estigmatizando a todo lo que se manifieste masculino.
Todo este sinsentido se traduce en que los jueces y magistrados no legislan, sino que instruyen en su sumisión, según su entendimiento, los códigos emanados del Congreso, donde los políticos votados por los votantes –tanto unos como otros, con diferentes índices de inteligencia y de comprensión de lo oído, escuchado y leído–, han promulgado una aberración legal, aunque legítima e injusta, promulgada por mentes cercanas a la enfermedad mental.
Tanto lo femenino como lo masculino tienen su referencia en el sexo, mientras que, tanto el feminismo como el machismo enlazan con ideas politizadas, manejadas con destreza ultraizquierdoide hacia derroteros escatológicos, negándose a aprobar un pacto de Estado contra la violencia mal llamada de género.
Una persona de sexo femenino no tiene por qué pertenecer al género político feminista, lo mismo que una persona de sexo masculino no tiene por qué pertenecer al género político machista. Tanto feminismo como machismo son dos vocablos tan enfrentados que han sido conquistados por la política izquierdoide con intención de fraccionar a la sociedad, todo lo contrario a progresismo.
La ideología de género, que no de sexo, pretende identificar una doctrina tóxica y carente de sentido común como si fuera algo natural cuando está más cercana a pensamientos psicopáticos y próximo a lo esquizoide.
La promulgación de una ley trata de mejorar la convivencia humana; sin embargo, en este caso, no parece que haya servido para algo más que para discriminar y enfrentar. Por tanto, los jueces, como humanos, imaginan, sueñan, interpretan la ley y componen las frases, de tal manera que, como resultado, se defienden diciendo que hay que elaborar y promulgar leyes sin defectos, exigiendo que los legisladores no dispongan de mentes con pensamientos defectuosos que hieran la sensibilidad de la gente.
En referencia a estadísticas del año 2017, el silenciado suicidio anual de 920 mujeres y 2.759 hombres, mientras se vocifera el asesinato/homicidio de 118 mujeres –77 de ámbito sexual– y 207 hombres –43 de ámbito sexual–, el protagonismo de la sociedad tiene que poner orden en la convivencia.
Por tanto, se trata de una ley que no está sirviendo más que para orgullo de un partido político de base totalitaria, según se lee en su propia historia, precisamente desde su fundación.

ALFONSO CAMPUZANO
 
Sigue a @AIf0ns0

jueves, 6 de febrero de 2020

MEDICINA CÓSMICA

La gravedad en la que vive el ser humano es un grado tal que necesita una adaptación suficiente para conseguir viajar por el cosmos, y sin pensar regresar al origen terrestre – Alfonso Campuzano

La medicina espacial sigue siendo una materia novísima de estudio continuado, que depende del día a día, sobre todo el vivido en la Estación Espacial Internacional –ISS, en inglés–, un laboratorio experimental lanzado hace una veintena de años, que orbita alrededor del planeta azul, a una velocidad cercana a ocho kilómetros por segundo, a una altura media de unos cuatrocientos kilómetros, que transmite continuamente datos solicitados por el centro de control para ser analizados, y puestos al día.
Vivir flotando en el espacio sideral nada tiene que ver con el apoyo que sustenta la atmósfera terrestre, ya que los seres vivos del planeta azul no están hechos para funcionar en un medio antigravitatorio. Es por eso que, desde hace casi sesenta años, la ciencia médica está investigando con las especies terrestres, incluida la humana, para intentar conseguir una adaptación, que no será real hasta que se materialice con viajes más allá del satélite Luna.
Existen muchos riesgos relacionados con estancias dilatadas en el tiempo, aún desconocidos para la ciencia médica, pese a llevar tantos años de experimentación en el espacio. Los estudios humanos comenzaron en 1961 con las casi dos horas de vuelo realizadas por el primer cosmonauta ruso Yuri Alekséyevich Gagarin hasta los casi seiscientos sesenta y seis días discontinuos de la astronauta Peggy Annette Whitson, jubilada recientemente.
Los órganos y sistemas corporales sufren evidentes alteraciones fisiológicas y biológicas, algunas irreversibles al retornar, en relación con los rayos cósmicos y con la ausencia de gravedad, aunque dependiendo del tiempo. Tales alteraciones afectan fundamentalmente al aparato cardiocirculatorio con su corazón, arterias, venas, capilares; al aparato digestivo con su esófago, estómago, duodeno, páncreas, hígado, intestino grueso, intestino delgado; al aparato locomotor con sus huesos, músculos, cartílagos, tendones; al aparato reproductor con sus genitales internos y externos; aparato respiratorio con su laringe, tráquea, pulmones, diafragma; al sistema auditivo, tanto periférico como central; al sistema nervioso central con su cerebro, cerebelo, bulbo raquídeo, médula espinal, nervios periféricos; al sistema urinario con sus riñones, uréteres, vejiga; al sistema inmunitario y al tejido hematopoyético con su bazo, ganglios linfáticos, médula ósea roja, timo.
Ha sido a partir de la instalación de la Estación Espacial Internacional cuando los astronautas, cosmonautas, taikonautas, al disponer de más espacio, se han podido mover con más libertad, aparte de desarrollar trabajos de investigación diarios, por lo que ha dado lugar a la realización de tablas de ejercicios físicos de mantenimiento corporal, que evitarán procesos irreversibles de la ingravidez al aterrizar, pero posiblemente insuficientes para que la masa muscular, ósea, sanguínea, no se sientan afectadas.
El aparato circulatorio, al tener apenas resistencia se debilita y la velocidad de la sangre se enlentece pudiendo llegar a producirse coágulos mortales como ha ocurrido en algún caso, que ha trascendido a la prensa.
Lo que no cabe duda alguna es que durante un viaje sideral, que dure años, el organismo humano tendrá que adaptarse y, si pretende colonizar planetas, tendrán que ser parecidos en atmósfera y gravedad a la que puedan soportar sus cuerpos ya transformados.

ALFONSO CAMPUZANO

         Sigue a @AIf0ns0

jueves, 30 de enero de 2020

SUPOSICIÓN CLIMÁTICA

La adaptación, en todos los órdenes de la vida que rigen este planeta azul, es fundamental para sobrevivir a cualquier cambio – Alfonso Campuzano

Teniendo como fundamento que el planeta azul mantiene un bucle climático ininterrumpido desde hace 4.500 millones de años –léase, desde el principio de su existencia, y posiblemente sabe que va a vivir otros tantos–, con sus periodos glaciares en alternancia con los interglaciares, deberíamos felicitarnos por estar disfrutando de que la aumente la temperatura.
No se trata de negar el evidente cambio ambiental, que lo ha sido desde siempre, aunque se dicen muchas tontadas, supuestamente inexactas, aprovechando que las noticias se transmiten inmediatamente dentro del itinerario elegido por tendencia despótica ecologista.
Y ciertos seres, que se creen dioses, intentan salvarlo, pero ¿de qué? Él seguirá salvándose solito, porque por cada acción humana se adapta para sobrevivir; todo lo contrario que los seres humanos, que desconocen todo sobre la naturaleza.
Se habla de controlar el clima, pero ¿quién se atreve a controlar el clima, y con qué medios? Por una parte, hay demasiados protagonistas en busca de publicidad. Por otra, existen bastantes proyectos, que tienen que demostrar su efectividad para que se vean las soluciones. Pura charlatanería. Ya lo dice Robert Laughlin: ‘No tenemos poder para controlar el clima.’
El clima, como todo lo que tiene una existencia en este planeta azul, es dinámico, variable, y nunca estable, lo mismo que la temperatura, que nunca jamás ha sido uniforme, sino que ha tenido altibajos. La estabilidad climática en el planeta azul, de la que hablan algunos ignaros, jamás ha existido, porque es un estado contra naturam.
En lugar de meter tanto miedo sería más lógico entender que todo, absolutamente todo, es cíclico, y cada época tiene el suyo, sobre todo cuando uno se entera que lo vivido actualmente ya fue vivido hace millones de años. ¿Y qué pasó? Pues que la vida continúa. Por tanto, todo lo que se refiere al clima son elucubraciones, más o menos interesadas, cuando realmente se desconoce qué límite de resistencia tiene el planeta azul al aumentar la temperatura. 
Sin embargo, no parece que este periodo guste mucho, porque se han levantado voces catastróficas de histeria colectiva en su contra, tratando de revertir artificialmente la llamada crisis climática, sobre todo manipular y trastocar la armonía climática, y desconociendo su ritmo y sus dramáticas consecuencias en caso de remar en contra de las leyes del Universo, de manera que la Naturaleza se vengará adelantando la siguiente glaciación, porque después del calentamiento, sobrevendrá el enfriamiento, quizás antes de tiempo, por querer cambiar la ruta trazada por ella.
‪Es materialmente imposible medir la temperatura global de la tierra y del mar en todo el planeta azul, de manera que, las variaciones meteorológicas territoriales no se pueden considerar un calentamiento global como se pretende. Y cuando se hace un pronóstico en investigación debe estar avalado por un estudio de laboratorio a doble ciego.
Es un gravísimo error hacer caso de los embaucadores climáticos con sus predicciones siniestras cuando la medición de temperaturas para confeccionar las estadísticas actuales tienen tan sólo una vida de cien años, es decir, la premisa en la que se basa el sensacionalismo actual es falsa.

ALFONSO CAMPUZANO
Sigue a @AIf0ns0 

viernes, 3 de enero de 2020

EL PEAJE DE LA SANGRE

La legislación vigente sobre la donación altruista de sangre debería ser revisada, actualizada, acorde con los países primermundistas – Alfonso Campuzano

Es bien sabido que, en España, gracias a una legislación obsoleta (1985), se impide que los donantes cobren por su sangre extraída. Sin embargo, la demanda hecha por hospitales públicos y privados –la sangre, mal que pese, está considerada una mercancía, un procedimiento económico, una táctica que refuerza las provisiones de sangre, por los países primermundistas–, tiene un precio con nombres muy diversos para su expedición, porque el receptor debe encargarse del manejo, de la modificación, de la reserva, del reparto, de la tasación, además de pagar al controlador, al mantenedor, al intermediario y, sobre todo, al que maneja el peaje.
Un peaje que está en manos de una empresa multinacional española, que cotiza en Irlanda, que cuenta con una organización receptora de casi trescientas clínicas de recogida, que posee una treintena de filiales repartidas en diferentes países, que mediante sus cuatro divisiones sanitarias, mercantiliza inmunoglobulinas y plasma sanguíneo para transfusiones en más de cien países, que tiene cerca de veintidós mil asalariados a su cargo.
La red hospitalaria española a través del Centro de Transfusión de Cruz Roja Española, cuando las reservas escasean, varias veces al año, lanza un llamamiento a la población para que colabore en donaciones altruistas de sangre, mediante publicidad parecida a ésta: Sé un héroe anónimo. Créate un hábito social. Donar sangre. Salvar vidas.
Imagen  publicitaria en prensa de papel
Tal publicidad merece un análisis pormenorizado: Ciertamente el español donante claro que es un héroe, faltaría más, porque se le exige que regale su sangre, mientras que en otros países primermundistas pagan por algo que es un bien preciado y propio. La donación crea, sin duda, un hábito, ya que el cuerpo está preparado para pedirlo periódicamente. Por supuesto que toda donación salva vidas, y muchas.
Sin embargo, es un abuso estar dependiendo continuamente de una falsa solidaridad humana cuando las reservas sanguíneas se evaporan, ya que lo más sensato sería distinguir entre donaciones programadas y urgentes, cuando ambas no se deberían entrelazar, sino que estuvieran en compartimentos estancos, aunque quizá esta decisión no se pueda actualizar debido a impedimentos legales.
Las donaciones programadas deberían ser obligatoriamente autodonaciones destinadas a utilizarse en intervenciones quirúrgicas planificadas a días o semanas, es decir, la persona que va a ser operada debería donar su propia sangre.
Sin embrago, las donaciones urgentes son la que se deberían proceder en momentos muy puntuales, es decir, ante accidentes y catástrofes de diferentes tipos, ante las cuales sí tienen cabida los llamamientos publicitarios.
Los intereses, más o menos escatológicos, por los que no se lleva a cabo esta racionalización del consumo de sangre es porque la sencillez en la petición no complica la hipocresía. La actualización es supervivencia. Y hacerlo saber a la sociedad que es de quien depende. 
Por otra parte, donar gratuitamente la extracción de sangre debería ser una opción personal, nunca jamás una exigencia adornada, que representa una falsa caridad.
Y con la donación de órganos pasa tres cuartos de lo mismo. Los órganos donados altruistamente cuando se solicitan para una intervención quirúrgica se ha deberían pagar, porque generan un beneficio.
Hay que actualizar la legislación vigente, y bien, porque si no se trata de lucro anda muy cerca, dado que, la obtención de la sangre por terceras personas, se cobra.

ALFONSO CAMPUZANO

         Sigue a @AIf0ns0

jueves, 12 de diciembre de 2019

NATURALEZA AUTOMOTIVADA

Si la naturaleza del planeta azul ha mostrado, y demostrado, que puede valerse por sí misma, pese a sus habitantes, durante cuatro mil millones de años, significa que lo seguirá haciendo por otros tantos, y sin preocupación alguna – Alfonso Campuzano

No todos los científicos están de acuerdo, no lo tienen nada claro, incluso los que pronostican una catástrofe climática, porque predecir el clima de un futuro más o menos remoto, con previsión de relojero, puede verse incumplido, como ha ocurrido recientemente, a la vista está, porque creer que los modelos climáticos aciertan más de una semana es asumir franca inocencia. Así que, ¿cómo se puede tratar de hacer creer lo que el clima acarreará dentro de veinte o treinta años?
Nada es perenne en el planeta azul. Todo es transitorio, de ahí que los geólogos, paleontólogos, clasifiquen sus descubrimientos por medio de edades/periodos donde la orografía de la corteza terrestre es cambiante, tal y como la conocemos. La adaptación es un grado con el que sí es posible ajustarse, pensando en las múltiples causas generadoras de cada uno de los cambios climáticos que han sucedido desde la noche de los tiempos.
La ciencia no es uniforme, de manera que discrepa entre lo positivo y lo negativo, entre la aclamación y la censura, y con polémica. Actualmente, la publicidad del calor manda sobre la del frío, por ahora. Veremos cómo se desarrolla la partida de ajedrez. Nada es fácil, y menos entender lo que se quiere hacer creer como global cuando todo terminará siendo territorial, como siempre ha sido. 
Si el planeta azul existe desde hace cuatro mil quinientos millones de años y, según algunos, ha habido cinco extinciones masivas de especies –entre el 76 y el 96%–, o quizá seis, según otros, habría que pensar que también pudo extinguirse alguna de las especies humanas ancestrales, aunque eso sea muy difícil de reconocer.
No se puede ser más natural que la propia naturaleza ni tomar su delantera, porque hay que admitir que ella decide cuándo, cómo, por qué, guste o no guste, porque quienes pretendan dar lecciones de cambio climático y calentamiento global terminarán por recibirlas, como así ha sido después de cuatro mil quinientos millones de años con sus largas Eras de Glaciación y de Interglaciación.
Actualmente el planeta azul, y desde hace muchísimo tiempo, vive y disfruta de un periodo interglaciar, que le corresponde. Lo ideal sería que no se intentara manipular el medioambiente con lo que se adelantarían los acontecimientos de los que nos arrepentiríamos.
Si uno se olvida, aunque no se haya vivido con la carcasa actual, que las más altas montañas estuvieron sumergidas en épocas anteriores, significa que tiene que reciclarse.
La adaptación es vida, de manera que conviene tener cuidado con el cambio climático, que auguran, no vaya a ser que nos coja desnudos. El planeta tiene futuro, tanto como ha tenido hasta ahora, simplemente porque sabe defenderse. Así que menos alarmismos, que a pocos favorecen.
No obstante, cuando el planeta azul se vea indefenso invertirá el clima, porque tras una explosión de calor sobreviene, vía natural, una implosión de frío. La naturaleza se basta sí misma, otra cosa es creer que los humanos, tan soberbios, la ayudan.
Ya decía Aristóteles que la naturaleza nunca hace nada sin motivo, y al tiempo que lo hará.

ALFONSO CAMPUZANO

         Sigue a @AIf0ns0

martes, 26 de noviembre de 2019

UN MAL CRECIENTE

La protección humana debe ser prioritaria, y sin ningún género de duda, ante cualquier animal, sea doméstico o salvaje – Alfonso Campuzano 

Al inmiscuirse la especie humana en el desarrollo y evolución de las especies restantes –tanto animales como vegetales–, es razonadamente incomprensible que unas salgan muy beneficiadas –el jabalí, el lobo y el oso– y otras demasiado perjudicadas –la agricultura, la ganadería–, sin que el ministerio y consejerías de los diecisiete delirios correspondientes actúen consecuentemente.
Los ataques de animales salvajes a la cabaña ganadera es un mal creciente por iniciativa de intereses oscuros, no resuelto por absoluta desidia administrativa, propia de un ensalzamiento de la vulgaridad, como si fueran patadas en los culos de los contribuyentes, lo cual demuestra una actitud despótica y totalitaria.
Tratar de responsabilizar a los seres humanos de la muerte de recursos alimenticios, ya sea mediante la caza legal o ilegal, es sentar bases demagógicas, cuando este planeta azul está diseñado para que unos se beneficien de otros, conformado según la ley natural de supervivencia del más fuerte, porque está mostrado, y demostrado, que las plagas de animales incontrolados aparecen cuando la caza se prohíbe, sobre todo judicialmente, incluso descontroladamente.
La naturaleza se defiende del más débil, es más, no le interesa, porque no se adapta ni evoluciona. La adaptación ayuda a sobrevivir. Primera Ley Natural, por los siglos de los siglos, es que sólo sobreviven los más fuertes de cada especie. Algo que vulgarmente nadie quiere aceptar. Este planeta azul, en continua evolución, desde hace más cuatro mil quinientos millones de años, marca la extinción de especies que se equilibra con el nacimiento de otras desconocidas en busca de reconocimiento científico.
La sanidad no se humaniza, como pretenden ciertos políticos mediocres, permitiendo que las mascotas –aunque estén vacunadas– visiten a sus dueños ingresados en hospitales públicos. Es de ignaros pasar por alto que los canes, aparte de alergias, pueden transmitir cerca de setenta enfermedades a los humanos –cáncer, entre ellas–, haciendo peligrar la vida de quien disponga de mínimas defensas.
A estas alturas del siglo XXI, querer comparar un animal racional con uno irracional es ignorar la composición química del cerebro y las interconexiones neuronales de cada uno. Se ambiciona, desde algunas asociaciones bastante desorientadas, discriminar a la especie humana racional y favorecer a la especie animal irracional, que no tiene conciencia de sí misma.
¿Por qué la sociedad tiene que aceptar que para relajarse es necesaria la compañía de mascotas de todo tipo y condición? ¿Dónde están publicados los estudios realizados y con cuántos ejemplares? ¿Se han realizado a doble ciego? Probablemente se haya iniciado ya una dictadura más que obtiene intereses pecuniarios de los inocentes.
Si los amantes de las cuatro patas consiguen que los animales que van al matadero sean sacrificados bajo anestesia, la cesta de la compra se encarecerá y el fármaco administrado pasará a la cadena alimentaria, lo mismo que los antibióticos con los que están tratados todos los animales de granja.
Si un animal pudiera elegir entre los de su especie y la especie humana no tendría la más mínima duda de que se inclinaría por lo suyo conocido, porque en este planeta azul todo está compartimentado y estancado.
Los bebés como las mascotas terminan sufriéndolos los vecinos, y sin pedir opinión. Y no todas las personas aceptan disponer de una mascota a sus pies.
Si las cuatro asociaciones ecolólogas españolas, subvencionadas por los contribuyentes con más de doce millones de euros a sus más de treinta mil miembros, significa que algo está fallando cuando mantenerlos resulta tan caro para la sociedad.

ALFONSO CAMPUZANO
               
         Sigue a @AIf0ns0